Más de 100 millonarios piden al Gobierno británico más impuestos

El 24 de julio de 2026, ciento veinte millonarios británicos enviaron una carta abierta al primer ministro Andy Burnham en la que solicitan un aumento de su carga fiscal. La iniciativa, impulsada por el colectivo Patriotic Millionaires, propone un impuesto del dos por ciento sobre fortunas superiores a diez millones de libras. Los firmantes incluyen al exfutbolista Gary Lineker, el productor musical Brian Eno, el guionista Richard Curtis, el exdirector de Greggs Ian Gregg, la escritora Val McDermid y el activista Gary Stevenson.

La misiva llega semanas después de la toma de posesión de Burnham y se presenta como una petición voluntaria de los más ricos para contribuir con recursos adicionales al erario público. Los firmantes destacan que su propuesta no afecta a quienes obtienen ingresos por trabajo, sino a quienes acumulan riqueza patrimonial. Según el texto, el setenta y cinco por ciento de los millonarios encuestados en el país apoya esta medida.

Más de 100 millonarios piden al Gobierno británico más impuestos

Origen y alcance de la propuesta

Patriotic Millionaires nació en Estados Unidos y se ha extendido a varios países europeos. En el Reino Unido, el grupo argumenta que la concentración de riqueza en un reducido número de personas ha erosionado la cohesión social y limitado la capacidad del Estado para financiar servicios públicos. Los firmantes sostienen que un impuesto del dos por ciento sobre patrimonios elevados podría generar ingresos suficientes para reducir la desigualdad sin dañar la competitividad económica.

Los datos que respaldan esta postura provienen de encuestas realizadas por el propio colectivo entre personas con patrimonio superior al millón de libras. Además de la aceptación del impuesto, el ochenta y ocho por ciento de los encuestados afirma sentirse orgulloso de residir en el Reino Unido y considera que la prosperidad nacional requiere mayor inversión pública.

Respuesta gubernamental y contexto fiscal

Hasta el momento, el Ministerio del Tesoro no ha emitido una posición oficial sobre la petición. Una portavoz indicó que cualquier cambio en la política tributaria se anunciará dentro del marco de los presupuestos anuales. La secretaria principal del Tesoro, Emma Reynolds, agradeció la oferta pero evitó comprometerse con plazos concretos.

El debate se produce en un momento en que el Gobierno de Burnham enfrenta presiones para aumentar el gasto en sanidad, educación y transición energética. Economistas independientes estiman que un impuesto del dos por ciento sobre grandes fortunas podría recaudar entre seis mil y ocho mil millones de libras anuales, aunque advierten que la movilidad de capitales podría reducir esa cifra si no se acompaña de medidas de coordinación internacional.

Implicaciones para la política tributaria

La carta de los millonarios introduce un elemento poco habitual en el debate fiscal británico: la demanda de mayor contribución por parte de quienes poseen mayor capacidad económica. Históricamente, las reformas impositivas han surgido de iniciativas gubernamentales o de presión sindical; en esta ocasión, el impulso proviene de un sector que habitualmente se opone a incrementos fiscales.

Analistas señalan que la aceptación de esta medida por parte de un grupo significativo de millonarios podría facilitar la aprobación parlamentaria de reformas similares en otros países europeos. Sin embargo, también advierten que la implementación efectiva requerirá definir con precisión qué activos se gravan y cómo se valoran las participaciones empresariales y los bienes inmuebles.

El texto concluye con una invitación explícita al primer ministro para que considere la petición como una contribución responsable de los superricos al futuro del país. Mientras el Gobierno evalúa su respuesta, el colectivo Patriotic Millionaires ha anunciado que ampliará la recogida de firmas entre otros sectores de la élite económica británica.

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