Durante el Mundial, más de 10 006 celulares fueron reportados como robados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La capital concentra 8 112 casos, seguida por Guadalajara con 1 127 y Monterrey con 767. Estas cifras provienen de subcomités de seguridad y no incluyen todas las denuncias formales, por lo que el total real podría ser superior.

El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido actualizó su alerta de viaje a México, señalando el aumento de robos de teléfonos durante el torneo. La advertencia se emitió antes del partido entre Inglaterra y México y destaca los riesgos en concentraciones masivas en espacios públicos como Paseo de la Reforma y el Zócalo.
Patrones delictivos y contexto
Los robos ocurren principalmente en aglomeraciones durante transmisiones públicas y festejos. Los métodos incluyen sustracciones rápidas en multitudes, distracciones deliberadas y, en algunos casos, asaltos con violencia. Las carteras ocupan el segundo lugar con al menos 1 100 reportes. La densidad de personas reduce la capacidad de reacción de las víctimas y facilita la huida de los delincuentes.
Implicaciones para la seguridad
La concentración de casos en Ciudad de México refleja tanto la mayor afluencia de eventos como la vulnerabilidad de espacios abiertos sin control estricto. La alerta británica evidencia que el problema trasciende fronteras y afecta la percepción de seguridad del país como sede. Aunque el torneo concluye el 19 de julio, las medidas preventivas recomendadas —guardar dispositivos en compartimentos cerrados y activar funciones de localización— siguen siendo relevantes para evitar pérdidas que van más allá del valor material del aparato.
