Deuda aún alta
La deuda bruta del sector público cerró 2025 en 55.8% del PIB y bajó a 54.5% en junio, pero Moody’s advierte que ese ajuste todavía no basta para asegurar una trayectoria sólida. El mensaje de fondo es que la consolidación fiscal ya muestra avances, aunque insuficientes frente a una economía que sigue cargando un nivel de pasivos elevado.

La lectura de la calificadora es relevante porque el descenso reciente no elimina el riesgo estructural: si el esfuerzo fiscal se queda corto, la razón deuda-PIB puede estabilizarse en un nivel incómodo y limitar el margen del Gobierno para absorber choques. En ese contexto, la sostenibilidad no depende solo de contener el saldo de deuda, sino de sostener ingresos y disciplina presupuestaria durante más tiempo.
