Moderna dispara el interés por las biotecnológicas

Las acciones de Moderna registraron el miércoles 19 de agosto una subida histórica del 176,97 %, hasta cerrar en 174,38 dólares, después de que la compañía comunicara resultados positivos de fase III para Intismeran, una vacuna personalizada contra el melanoma desarrollada junto con Merck. El movimiento, el mayor avance diario de Moderna desde su salida a Bolsa, volvió a colocar al sector biotecnológico en el centro de la atención de los inversores.

El ensayo alcanzó su objetivo principal al reducir el riesgo de recurrencia del cáncer en pacientes con melanoma de alto riesgo. También cumplió el objetivo secundario relacionado con la limitación de la propagación de la enfermedad. El tratamiento se administró en combinación con Keytruda, la inmunoterapia de Merck, cuyas acciones avanzaron a su vez un 12,6 % durante la misma jornada.

Un resultado clínico con alcance histórico

Los datos comunicados representan el primer ensayo de fase III que logra resultados positivos con una vacuna contra el cáncer basada en ARN mensajero. La tecnología, que alcanzó notoriedad mundial durante la pandemia de covid-19, se está estudiando ahora para orientar respuestas inmunitarias contra tumores específicos.

El consejero delegado de Moderna, Stéphane Bancel, calificó el resultado de “histórico”. La relevancia del anuncio no se limita, sin embargo, a la cotización de la empresa. Un resultado positivo en fase III puede facilitar el avance hacia una eventual solicitud de autorización, aunque todavía deben completarse los procesos regulatorios y evaluarse la consistencia de los datos en distintos grupos de pacientes.

La reacción del mercado refleja tanto la importancia médica potencial del tratamiento como la magnitud de las expectativas incorporadas de forma inmediata al precio. El volumen negociado en Moderna superó en más de 18 veces su media de los tres últimos meses, una señal de fuerte entrada de capital, pero también de elevada volatilidad y de posible actividad especulativa a corto plazo.

La cotización se aleja de las valoraciones

Pese al entusiasmo, los modelos de valoración citados por InvestingPro muestran una brecha considerable frente al último cierre. Su estimación de valor razonable se sitúa en 57,43 dólares por acción, lo que implicaría un descenso aproximado del 67,06 % respecto a los 174,38 dólares alcanzados el miércoles. El precio objetivo medio de los analistas es todavía inferior, de 50,84 dólares, cerca de un 71 % por debajo de la cotización.

Estas referencias no determinan por sí solas la evolución futura de la compañía. Los modelos pueden tardar en incorporar un cambio sustancial en las perspectivas de ingresos, mientras que los analistas podrían revisar sus previsiones después de conocer el contenido completo de los resultados clínicos. Aun así, la diferencia entre el precio de mercado y las estimaciones disponibles aumenta el riesgo de recogida de beneficios en las sesiones posteriores.

La situación ilustra una tensión habitual en el negocio biotecnológico: los avances clínicos pueden transformar rápidamente la valoración de una empresa, pero la aprobación regulatoria, la fabricación, el reembolso y la adopción médica siguen siendo etapas decisivas. En el caso de Moderna, el nuevo candidato contra el melanoma se suma a una compañía cuya evolución bursátil continúa condicionada también por la demanda de sus productos de vacunas y por el ritmo de diversificación de su cartera.

Siete valores bajo el filtro de los analistas

El repunte de Moderna llevó a revisar otras compañías biotecnológicas estadounidenses mediante un filtro de Investing.com. Los criterios exigían que cada empresa perteneciera al sector biotecnológico y al mercado estadounidense, contara con el seguimiento de al menos cinco analistas, presentara un potencial alcista superior al 15 % según el precio objetivo medio y también según el valor razonable de InvestingPro, además de una puntuación de salud superior a 2,5 sobre 5.

El análisis identificó siete valores infravalorados entre un 17,1 % y un 30 % según el valor razonable. Las estimaciones de los analistas situaban su potencial alcista entre el 20,6 % y el 231,2 %. Estas cifras deben interpretarse como referencias de valoración, no como previsiones garantizadas, ya que dependen de supuestos sobre resultados clínicos, liquidez, competencia y capacidad de financiación.

Arvinas y Janux, entre los casos destacados

Arvinas, cotizada con el símbolo ARVN, centra su actividad en la degradación selectiva de proteínas mediante la tecnología PROTAC. La empresa comunicó un trimestre relevante tras la aprobación de Veppanu por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, conocida como FDA. Según la información disponible, se trata del primer medicamento basado en PROTAC que recibe autorización.

Arvinas también alcanzó un acuerdo de licencia global con Rigel Pharmaceuticals. Sus ingresos trimestrales ascendieron a 249,7 millones de dólares y el beneficio por acción diluido fue de 2,58 dólares, en ambos casos por encima de las expectativas citadas. La compañía disponía de 567,9 millones de dólares en efectivo, cantidad que, según su previsión, le proporciona visibilidad financiera hasta la segunda mitad de 2028. El valor razonable apuntaba a un potencial alcista del 17,4 %, mientras que el consenso de analistas lo elevaba al 36,7 %.

Janux Therapeutics, identificada en Bolsa como JANX, desarrolla inmunoterapias activadas por tumores a través de sus plataformas TRACTr, TRACIr y ARM. Uno de sus principales candidatos es JANX007, destinado al cáncer de próstata metastásico resistente a la castración.

Durante el segundo trimestre, Janux registró ingresos de 10,3 millones de dólares vinculados a su acuerdo con Bristol Myers Squibb. La pérdida neta se redujo a 22 millones de dólares, frente a los 33,9 millones del mismo periodo del año anterior. Su posición de efectivo alcanzaba 970,9 millones de dólares y la empresa esperaba varios hitos clínicos en la segunda mitad de 2026. InvestingPro estimaba un potencial alcista del 17,1 %, frente al 88,7 % calculado por el consenso de analistas.

La diferencia entre ambas valoraciones revela el nivel de incertidumbre que rodea a muchas biotecnológicas: los analistas pueden asignar un valor elevado a los futuros éxitos clínicos, mientras que los modelos basados en datos financieros actuales aplican un enfoque más prudente. Tras el salto de Moderna, la atención sobre el sector aumenta, pero también lo hace la necesidad de distinguir entre un avance médico confirmado, una expectativa regulatoria y una cotización impulsada por la euforia del mercado.

Este artículo tiene únicamente fines informativos. No constituye una oferta, solicitud, recomendación ni asesoramiento de inversión. Todos los activos implican riesgos y cualquier decisión de inversión, así como sus consecuencias, corresponde exclusivamente al inversor.

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