El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, afirmó que la suspensión de las exportaciones de aguacate a Estados Unidos está vinculada con el combate a la extorsión emprendido por el gobierno federal en el estado. La medida fue comunicada este miércoles por autoridades estadunidenses mediante una alerta de seguridad, bajo el argumento de una amenaza contra intereses de ese país.
Bedolla calificó la decisión como una acción preventiva y aseguró que su administración mantiene comunicación con la embajada de Estados Unidos, particularmente con su área de seguridad. Confió en que las operaciones de los inspectores estadunidenses se reanuden “a la brevedad”, aunque no informó una fecha concreta ni detalló el incidente que originó la alerta.

La reanudación depende de la coordinación federal
La Asociación de Productores y Empacadores de Aguacates de México (APEAM) informó que sostiene reuniones en la Ciudad de México con las autoridades correspondientes. El dato confirma que la solución inmediata se negocia principalmente con el gobierno federal y con representantes estadunidenses, mientras Michoacán busca garantizar las condiciones de seguridad para normalizar las inspecciones y los envíos.
El gobernador sostuvo que el problema se resolverá pronto y destacó que la industria genera más de 200 mil empleos en Michoacán. El impacto potencial rebasa a los productores: 68 de los 113 municipios del estado participan en la actividad, encabezados por Tancítaro, Tacámbaro, Ario de Rosales, Uruapan, Salvador Escalante y Peribán.
La dimensión económica explica la urgencia oficial, pero la suspensión también expone la dependencia de la cadena exportadora respecto de los controles de seguridad estadunidenses. En 2025, Michoacán produjo 2.03 millones de toneladas de aguacate en 183.7 mil hectáreas, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. Hasta que se precise la amenaza y se restablezcan las inspecciones, el flujo comercial seguirá sujeto a una evaluación de seguridad binacional.
