Maribel López Zambrana, actual directora de ARCO, asumirá en octubre la dirección de la Fundació Joan Miró. El patronato la eligió por unanimidad entre 29 candidaturas tras un concurso internacional abierto en junio. Su trayectoria de 25 años combina gestión de ferias, comisariado y redes internacionales, cualidades que el patronato valoró como clave para reforzar la institución.

López deja Madrid tras consolidar ARCO como plataforma global y regresa a Barcelona, donde inició su carrera en la Galería Estrany de la Mota. Su etapa en Berlín añade perspectiva europea que puede traducirse en nuevas alianzas para la fundación. El contrato de cuatro años, prorrogables, con retribución de 115.000 euros brutos anuales, refleja la apuesta institucional por estabilidad directiva.
Un perfil que une feria e institución
La elección no solo premia experiencia concreta, sino la capacidad de integrar comisariado, gestión y captación de recursos en un mismo perfil. En un contexto donde las fundaciones artísticas buscan sostenibilidad sin renunciar a relevancia internacional, el paso de López desde ARCO aporta un conocimiento práctico del mercado que pocas directoras institucionales poseen. El patronato, integrado por figuras como Sara Puig, Ignasi Aballí y Joan Punyet, ha priorizado esa combinación sobre perfiles puramente académicos.
La transición se produce en un momento en que la Fundació Miró busca actualizar su programación sin perder identidad. López ocupará el cargo con margen para definir estrategia antes de que finalice 2026, lo que reduce riesgos de vacío directivo. Su designación confirma la tendencia actual de las instituciones catalanas a incorporar gestores con experiencia en grandes plataformas de mercado.
