El supermercado Ley Chico, primera sucursal de la cadena en Hermosillo, cerrará de forma definitiva tras más de cinco décadas de operación en la colonia Valderrama. El anuncio, difundido por el creador de contenido Alonso Yocupicio, pone fin a un establecimiento que funcionó primero como Gigante y luego bajo la marca Ley desde los años noventa.

El inmueble, conocido inicialmente como “Gigantito” por sus dimensiones reducidas, fue adquirido por Ley en la década de 1990 y mantuvo el apodo de “Ley Chico” hasta hoy. Su trayectoria refleja la evolución del comercio minorista local: de tiendas de barrio a cadenas regionales que redefinieron los hábitos de compra en la ciudad.
Impacto en la memoria colectiva
El cierre genera reacciones de nostalgia entre generaciones de hermosillenses que realizaron allí sus compras cotidianas. Este tipo de locales funcionaron durante décadas como puntos de referencia barrial, donde coincidían familias y se consolidaban relaciones de vecindad. Su desaparición evidencia la presión que enfrentan los supermercados tradicionales ante formatos más grandes y cadenas nacionales.
El futuro del edificio permanece sin definir. La experiencia de otras ciudades muestra que la conservación de estos espacios o su reconversión en usos mixtos puede preservar parte del tejido urbano que estos comercios ayudaron a construir. Ley Chico deja de operar, pero su trayectoria ilustra cómo cambian las ciudades a través de sus lugares cotidianos.
