En el segundo trimestre de 2026, el mercado laboral incorporó a 487,434 personas a la población ocupada y 98% de ese aumento se concentró en la informalidad, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi. Más de 33 millones de personas trabajaron en ocupaciones informales, mientras que en la formalidad el avance fue de apenas 29,631 puestos.

La tasa de informalidad subió a 55.1% de la población ocupada, un incremento trimestral de 0.3 puntos porcentuales, y rompió con dos trimestres consecutivos de bajas. Dentro de la ocupación informal, el único rubro que creció fue el trabajo en unidades económicas informales, con 560,147 personas más, mientras que el empleo informal en centros formales cayó en 102,344.
Con ese comportamiento, la tasa de ocupación en el sector informal llegó a 33.7%, su nivel trimestral más alto en la serie. La desocupación también repuntó a 2.7% de la PEA, y la PNEA disminuyó en 332,684 personas frente al trimestre previo. La subocupación quedó en 6.9% de la población ocupada.
El Plan Nacional de Desarrollo fija para 2030 una tasa de informalidad de 48.9%, pero el último dato deja esa meta lejana: habría que bajar 6.2 puntos porcentuales en cuatro años. México, ¿Cómo Vamos? estima que en dos décadas la informalidad apenas se redujo 4.5 puntos, un ritmo muy por debajo del objetivo oficial.
