La Inversión Extranjera Directa (IED) alcanzó un récord de 34,968 millones de dólares en México durante el primer semestre, pero 88.5% del total, equivalente a 30,957 millones, correspondió a utilidades reinvertidas por empresas ya establecidas. Las nuevas inversiones sumaron apenas 2,726 millones, 7.8% del total, pese a que la IED creció 2.1% anual.
La reinversión puede financiar ampliaciones, maquinaria, tecnología y operaciones, y muestra que compañías extranjeras mantienen recursos en el país. Sin embargo, no equivale a nuevos proyectos ni permite confirmar la instalación de nuevas fábricas o la creación de empleos adicionales. El sector manufacturero recibió 13,482 millones de dólares, 38.6% de la IED y 9.3% más que un año antes, aunque la Secretaría de Economía no desglosó cuánto fue capital nuevo y cuánto reinversión.

El peso se cotizó por debajo de 17 por dólar después de apreciarse casi 20% desde enero de 2025. La fortaleza cambiaria abarata importaciones e insumos, pero reduce los ingresos en pesos de los exportadores; Bimbo, Grupo Carso y la Bolsa Mexicana de Valores han reportado efectos negativos. También disminuye el valor en pesos de las remesas: 100 dólares representan 1,700 pesos con un tipo de cambio de 17, frente a 2,000 cuando cotiza en 20.
Parte de la apreciación proviene del carry trade, mediante el cual inversionistas cambian dólares por pesos para comprar Cetes, bonos y otros activos con mayores tasas que las estadounidenses. Reuters señaló que los flujos recientes fueron impulsados por fondos de cobertura y operadores de corto plazo, capital que puede retirarse con rapidez ante cambios en las tasas, el riesgo o las expectativas cambiarias.
La llegada de nuevo capital productivo también enfrenta incertidumbre jurídica, dudas sobre el T-MEC y limitaciones eléctricas. El IMCO calcula que fortalecer y expandir el sistema requerirá 104,100 millones de pesos anuales hacia 2030, mientras que la CFE tiene asignados 61,100 millones para inversión en 2026. En el primer semestre, los ingresos públicos crecieron apenas 0.1% real, la inversión pública cayó 7.9% y la deuda llegó a 51% del PIB.
