La Generación Z no está descartando casarse, tener hijos o emprender, pero el dinero está retrasando esas decisiones: 55% reconoce haber pospuesto pasos importantes de vida por su situación financiera, según la Encuesta Global de Generación Z y Millennials 2026 de Deloitte, elaborada con 22,595 respuestas en 44 países.
El costo de la vivienda también pesa en el trabajo. El 69% de la Gen Z dice que la disponibilidad o asequibilidad de una casa influye en dónde puede trabajar; entre millennials, la cifra es de 64%. Para ambos grupos, el costo de vida sigue como principal preocupación por quinto año consecutivo.

La presión financiera también se siente en el día a día: 47% de Gen Z y millennials vive de sueldo a sueldo, 34% de la Gen Z reporta dificultades para cubrir gastos básicos y casi 30% tiene un segundo empleo. Aun así, 53% de la Gen Z espera mejorar su situación económica en los próximos 12 meses.
Deloitte añade que 74% de ambas generaciones usa inteligencia artificial en su trabajo diario y que solo 25% de la Gen Z prefiere ascensos rápidos. La encuesta sugiere una prioridad por estabilidad, habilidades y flexibilidad, con apoyos de vivienda y reubicación como factores más relevantes para atraer talento joven.
