Irán lanzó misiles contra objetivos militares estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, después de que Washington atacara dos lanzacohetes iraníes en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz. El intercambio, ocurrido entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, fue el primero directo entre ambos países en más de un mes, según CNN.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirmó que las posiciones iraníes estaban preparándose para disparar cohetes y colocar minas en la vía marítima. Su portavoz, el capitán Tim Hawkins, describió la operación estadounidense como “limitada y precisa” y sostuvo que se dirigió contra fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que suponían una “amenaza inminente”.

Como respuesta, el Ejército iraní también lanzó decenas de drones contra la base aérea de Al Menhad, en territorio emiratí, de acuerdo con la versión de Teherán. Jordania informó que interceptó ocho misiles que vulneraron su espacio aéreo durante la madrugada. Emiratos Árabes Unidos confirmó que su fuerza aérea respondió a un dron procedente de Irán sobre sus aguas territoriales, aunque negó que la base aérea hubiera sido atacada.
Condenas y advertencias de ambas partes
El presidente estadounidense, Donald Trump, no se refirió directamente al operativo en Larak, pero calificó a Irán de “nación fallida” en Truth Social. En declaraciones a Fox News, advirtió que Estados Unidos daría una respuesta contundente. Washington había priorizado en las últimas semanas la presión económica sobre Teherán antes de este nuevo episodio militar.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró, según Al Jazeera, que su país “no busca la guerra”, pero que no permanecerá inmóvil ante una agresión y responderá de forma “decisiva”. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Sardar Mohebi, calificó la acción estadounidense como un “error estratégico y fatal”, mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní denunció una violación de su soberanía y reportó bajas civiles y militares.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y concentra el tránsito de aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Estados Unidos sostiene que busca garantizar la libre navegación y ha escoltado buques, mientras Irán reclama capacidad para gestionar el paso. El cruce de ataques coincide con nuevas sanciones de Washington, agrupadas bajo la llamada “Operation Economic Outcast”, destinadas a profundizar el aislamiento financiero de Teherán.
