La inflación anual de México se ubicó en 3.12% durante julio, según destacó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien calificó el resultado como histórico para ese periodo, al no registrarse un nivel similar desde 2020. La mandataria atribuyó la moderación de los precios a la coordinación entre el Gobierno, empresarios, productores y comercializadores, aunque el dato también refleja el comportamiento estacional de algunos alimentos.

Acuerdos que contienen los precios
Sheinbaum señaló al Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC) como uno de los principales factores detrás del resultado. El acuerdo voluntario mantiene estable una canasta de productos básicos y artículos sanitarios en alrededor de 913 pesos semanales. La presidenta sostuvo que ese monto permanece por debajo del nivel registrado en 2024, cuando superaba los 1,000 pesos, y que tampoco aumentó en proporción a la inflación durante 2025 y 2026.
El segundo elemento es el pacto con las empresas gasolineras. La gasolina magna se ha mantenido en un máximo de 24 pesos por litro y el diésel en 27 pesos, mientras la Procuraduría Federal del Consumidor publica los precios cada lunes. El acuerdo no es obligatorio, pero el Gobierno afirma que la mayoría de los establecimientos respeta el límite. Además, la reducción del impuesto IEPS ha servido para amortiguar el impacto de las cotizaciones internacionales del petróleo.
La estrategia ha contenido dos fuentes relevantes de presión sobre el gasto familiar: los alimentos esenciales y los combustibles, cuyo encarecimiento suele trasladarse al transporte y a otros bienes. Sin embargo, el resultado depende en parte de compromisos voluntarios y de medidas fiscales que pueden variar ante cambios externos. Sheinbaum aseguró que, sin el PACIC y los acuerdos energéticos, la inflación sería al menos el doble, una estimación que subraya el peso que el Gobierno atribuye a estos mecanismos en la estabilidad actual de los precios.
