La radiografía del Inegi confirma que el norte de México concentra una economía más industrializada que el promedio nacional, con una participación secundaria que va de 42.3% a 54.8% del PIB estatal. El dato central no es solo el peso manufacturero, sino su especialización: maquinaria, equipo y logística sostienen buena parte del crecimiento regional.

Coahuila encabeza el grupo con 54.8% del PIB en actividades secundarias y 27.3% en fabricación de maquinaria y equipo. Chihuahua y Sonora también dependen de la industria, mientras que Nuevo León y Tamaulipas muestran un perfil más orientado a servicios y transporte, clave para mover la producción. La lectura de fondo es clara: la fortaleza norteña no descansa en un solo motor, sino en la combinación de manufactura especializada, comercio y cadenas logísticas que sostienen su ventaja competitiva.
