Contrato vigente y separado de la UNAM
El INE salió a precisar que su vínculo con Territorium Life sigue vigente y se limita a la plataforma tecnológica del Centro Virtual INE, usada para capacitación y gestión del aprendizaje, no para exámenes de admisión. La aclaración busca cortar de raíz cualquier lectura que mezcle este contrato con el proceso de la UNAM.

El instituto sostuvo que la adjudicación nació de una licitación pública nacional y que la empresa cumplió requisitos administrativos, legales, técnicos y económicos. El dato relevante no es solo contractual: el INE intenta blindar su reputación frente a una polémica que podía contaminar un servicio distinto y ya operativo desde 2024, sin incumplimientos reportados hasta ahora.
La lectura de fondo es clara: el organismo quiere marcar distancia entre su propia compra tecnológica y el debate sobre el examen de la UNAM. En un entorno de escrutinio público, la continuidad del contrato importa menos por su monto que por la señal institucional que envía: el INE defiende que actuó bajo procedimiento y que, por el momento, no hay base para abrir una crisis de cumplimiento.
