Un juez federal de Tijuana vinculó a proceso a Héctor N por portación de arma de uso exclusivo del Ejército, posesión de cargadores, cartuchos y artefactos explosivos improvisados. La detención ocurrió el 15 de junio de 2026 en la colonia Pedregal de Santa Julia, tras un reporte de radio de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana. En el vehículo se encontraron una carabina con 27 cartuchos, cuatro cargadores adicionales abastecidos, dos chalecos tácticos y cuatro explosivos improvisados.

Proceso judicial y prisión preventiva
La Fiscalía General de la República presentó los elementos suficientes para que el juez de control decretara la vinculación a proceso y la prisión preventiva oficiosa. La investigación, a cargo de la Fiscalía Especializada de Control Regional en Baja California, cuenta con un plazo de dos meses para su cierre complementario. Este caso refleja la coordinación entre fuerzas estatales y federales en la frontera norte, donde el decomiso de armamento de alto calibre y explosivos improvisados suele vincularse con estructuras delictivas que operan rutas de trasiego.
Implicaciones operativas
El aseguramiento de cuatro artefactos explosivos improvisados junto con chalecos tácticos indica una capacidad logística superior al delito común. La actuación inmediata de la FESC al recibir el aviso radial permitió evitar que el material circulara por zonas urbanas densamente pobladas. En contextos como Tijuana, donde la violencia armada persiste, este tipo de detenciones contribuye a desarticular células que emplean armamento militar y explosivos para controlar territorios o ejecutar atentados selectivos.
La presunción de inocencia del imputado se mantiene hasta que exista sentencia condenatoria firme, conforme al debido proceso. La resolución judicial subraya la importancia de la cadena de custodia y la integración oportuna de la carpeta de investigación por parte del Ministerio Público Federal.
