Un equipo del INRAP localizó en Senon, Lorena, tres vasijas de cerámica con más de 40.000 monedas romanas enterradas hace 1.800 años. El hallazgo se produjo durante excavaciones de un barrio del siglo III-IV d.C. y constituye uno de los mayores tesoros numismáticos registrados en la región.

Las dos primeras vasijas contenían entre 23.000 y 24.000 piezas (38 kg) y 18.000 a 19.000 piezas (50 kg), respectivamente; la tercera solo conservaba tres monedas. Las monedas fueron acuñadas entre finales del siglo III y principios del IV, durante el Imperio Galo, y muestran retratos de Victorino, Tétrico I y Tétrico II.
Uso cotidiano, no ocultamiento
A diferencia de tesoros asociados a conflictos, las vasijas estaban colocadas verticalmente en fosas poco profundas y accesibles, lo que indica que funcionaban como depósitos domésticos regulares. Esta evidencia modifica la interpretación habitual de los hallazgos monetarios romanos y sugiere una práctica organizada de ahorro en hogares de artesanos y comerciantes.
Contexto del asentamiento
Las excavaciones revelaron viviendas, hornos, calles y canteras que confirman un poblado con nivel económico medio-alto. Los arqueólogos atribuyen el abandono definitivo a dos incendios sucesivos a inicios del siglo IV, que impidieron recuperar el dinero y lo preservaron hasta hoy.
