La aprobación del Gasoducto San Matías al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) representa un paso más en la estrategia argentina de convertir sus reservas de gas no convencional en ingresos externos sostenidos. El ducto de 1.300 millones de dólares conectará la producción de Neuquén con las unidades flotantes de licuefacción que Southern Energy (SESA) instalará en el Golfo San Matías. Esta infraestructura no surge de manera aislada: responde a una acumulación de decisiones regulatorias y de mercado que comenzaron con la reforma energética de 2016 y se aceleraron tras la sanción del RIGI en 2024.
El contexto histórico muestra que Argentina pasó de ser importador neto de gas a aspirar a exportador significativo en menos de una década. Vaca Muerta aportó el volumen, pero la falta de infraestructura de transporte y licuefacción limitaba el acceso a mercados asiáticos y europeos. El proyecto de SESA, integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, busca cerrar ese eslabón faltante mediante dos buques de licuefacción con capacidad total de 6 millones de toneladas anuales.

Orígenes y lógica del RIGI
El RIGI fue diseñado para atraer capitales de largo plazo en sectores intensivos en inversión como energía y minería. Desde su implementación, los proyectos registrados superan los 133.000 millones de dólares, con una concentración marcada en Neuquén (47 %), San Juan y Río Negro. La adhesión del gasoducto confirma que el régimen prioriza obras que habilitan cadenas de valor exportadoras completas, no solo la extracción. Sin este marco de estabilidad fiscal y cambiaria, el financiamiento de ductos y plantas flotantes resultaría más costoso y lento.
Efectos en la balanza comercial y el empleo
Las proyecciones oficiales estiman exportaciones anuales de 2.500 millones de dólares una vez que ambas unidades flotantes operen a pleno. Entre 2027 y 2035, el consorcio calcula ingresos totales cercanos a 20.000 millones de dólares. Estos montos no son meramente contables: representan divisas que pueden estabilizar la cuenta corriente y reducir la necesidad de endeudamiento externo. En paralelo, se anticipan 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos durante la fase constructiva, con un efecto multiplicador en la cadena de proveedores de acero, logística y servicios técnicos en Río Negro y Neuquén.
Reconfiguración regional y riesgos de concentración
La distribución geográfica de las inversiones bajo RIGI revela una alta dependencia de tres provincias. Neuquén concentra casi la mitad del capital comprometido, mientras Río Negro aparece como el destino natural del gasoducto por su acceso marítimo. Esta concentración genera beneficios fiscales locales, pero también plantea interrogantes sobre la diversificación productiva. Provincias sin recursos hidrocarburíferos o mineros reciben montos significativamente menores, lo que podría ampliar brechas regionales si no se diseñan mecanismos de redistribución o proyectos complementarios.
Perspectivas de largo plazo para el sector energético
El desarrollo de infraestructura de GNL modifica la matriz exportadora argentina. A diferencia del gas por ducto, el GNL permite llegar a mercados distantes sin depender de acuerdos bilaterales de transporte. La entrada en operación de la primera unidad flotante a fines de 2027 y la segunda en 2028 coincide con una ventana de demanda global que podría mantenerse durante los próximos quince años. Sin embargo, la rentabilidad final dependerá de la evolución de los precios internacionales y de la capacidad de Argentina para mantener la competitividad frente a productores establecidos como Estados Unidos y Qatar.
La inversión total estimada para el proyecto SESA supera los 6.000 millones de dólares en dos etapas, con un horizonte de vida útil de veinte años que podría generar más de 15.000 millones de dólares adicionales en la cadena de valor. Este volumen de capital movilizado actúa como señal para nuevos proyectos upstream en Vaca Muerta, siempre que la infraestructura de evacuación continúe expandiéndose al mismo ritmo que la producción.
