Franquicias impulsan desarrollo regional en México

El modelo de franquicias deja de concentrarse solo en grandes ciudades y se convierte en factor clave para el crecimiento económico fuera de los centros urbanos. Según Manuel Gallástegui, CEO de Gallástegui Armella Franquicias, cada nueva unidad genera en promedio ocho empleos directos y fortalece cadenas locales de proveeduría, elevando el consumo y el producto interno bruto de las regiones.

Impacto medible en empleo y PIB

México cuenta con más de 1 500 marcas de franquicias que sostienen más de un millón de puestos de trabajo y representan cerca del 5 % del PIB nacional. La inversión por unidad oscila entre 1 y 15 millones de pesos, según el sector. Este capital no solo moderniza el comercio local, sino que atrae consumo de residentes y estimula un turismo comunitario incipiente.

Dinámica regional y riesgos persistentes

El norte mantiene el ritmo de inversión más alto, mientras el sur-sureste registra avances notables en alimentos, salud y educación. En cambio, la inseguridad ha reducido aperturas en Colima, Nayarit, Sinaloa y Sonora. Aun así, estados como Chihuahua, Durango y Zacatecas conservan crecimiento constante. El modelo demuestra resiliencia: sigue expandiéndose y actúa como detonador de desarrollo regional incluso en entornos adversos.

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