El Fondo Monetario Internacional ajustó a la baja sus proyecciones para México. En la actualización de julio de las Perspectivas de la Economía Mundial, el organismo redujo el pronóstico de crecimiento del PIB mexicano a 1.2% para 2026, frente al 1.6% estimado tres meses antes. Para 2027 la previsión pasó de 2.2% a 1.9%. Estos recortes reflejan un escenario de expansión más moderada que el anticipado en abril, aunque el organismo mantiene que la economía seguirá avanzando en terreno positivo.
Los números que cambiaron
La revisión afecta dos años consecutivos. Para 2026 el recorte es de 0.4 puntos porcentuales. Para 2027 la reducción alcanza 0.3 puntos. El FMI también confirmó que la economía mexicana creció 0.5% en 2025. Bajo las nuevas cifras, México pasaría de ese 0.5% a 1.2% este año y luego a 1.9% en 2027. La aceleración existe, pero resulta más lenta de lo previsto hace apenas unos meses.
El informe no señala una causa única para el ajuste mexicano. En el apartado dedicado a América Latina indica que políticas internas menos restrictivas podrían favorecer una recuperación moderada, aunque insiste en que la incertidumbre seguirá limitando la actividad económica.

Los riesgos que pesan sobre la región
El FMI enumera varios factores que podrían influir en la producción y los precios de América Latina. Entre ellos aparecen una posible escalada del conflicto en Medio Oriente, mayor fragmentación del comercio internacional, nuevas presiones sobre las cadenas de suministro y volatilidad en los precios de las materias primas. También menciona un proceso de desinflación que ha perdido fuerza y posibles correcciones en los mercados financieros vinculadas a expectativas tecnológicas.
En el caso de México el informe no desglosa cuánto contribuye cada uno de estos elementos al recorte de 0.4 puntos. Por esa razón resulta impreciso atribuir el ajuste a un solo factor.
El contraste con América Latina
El desempeño proyectado para México queda por debajo del promedio regional. El FMI espera que América Latina y el Caribe crezcan 2.4% en 2026 y 2.7% en 2027. Brasil, por su parte, registraría 2.4% este año y 2.2% el siguiente. México se ubicaría en 1.2% y 1.9%, respectivamente. Esta distancia revela que la recuperación mexicana enfrenta obstáculos adicionales respecto al conjunto de la región.
El panorama global y sus efectos locales
A nivel mundial el FMI prevé un crecimiento de 3% en 2026 y 3.4% en 2027. La cifra de este año representa una leve baja de 0.1 puntos frente a abril, mientras que la de 2027 mejoró en 0.2 puntos. El organismo describe dos fuerzas que actúan en direcciones opuestas: los efectos de la guerra en Medio Oriente sobre la energía y las cadenas de suministro, frente al impulso que genera la inversión vinculada a la inteligencia artificial en los países integrados a esa cadena tecnológica.
Lo que significa el nuevo ritmo para México
Un crecimiento de 1.2% sigue siendo expansión, no contracción. La diferencia radica en la velocidad de la recuperación. El país avanzaría desde el bajo nivel de 2025 hacia tasas algo más altas en los dos años siguientes, pero el ritmo resultaría inferior al calculado en abril. El FMI reitera que la incertidumbre continuará limitando la actividad, lo que implica que las decisiones de inversión y consumo seguirán condicionadas por un entorno de menor previsibilidad.
La proyección puede modificarse conforme evolucionen la política económica interna, el comercio exterior y los conflictos geopolíticos. El mensaje principal del informe es que las expectativas de crecimiento perdieron fuerza en un lapso breve y que esa pérdida de impulso obliga a revisar el calendario de recuperación esperado para la economía mexicana.
