Al cierre del 31 de julio, el euro alcanzó 66,91 pesos dominicanos, un alza del 0,74% frente al cierre previo de 66,41. En la última semana registró un avance del 1,19%, aunque acumula una caída interanual del 8,89%. La volatilidad actual se ubica en 9,76%, por debajo del nivel de referencia del 12,27%, lo que apunta a un mercado cambiario más estable en el corto plazo.

Las proyecciones de UBS para 2026 anticipan un crecimiento del PIB real cercano al 4%, impulsado por tasas de interés más bajas y una recuperación del turismo. El déficit fiscal se reduciría al 3,2% del PIB, mientras el superávit primario alcanzaría el 0,5%. El Banco Central estima que el tipo de cambio llegará a 66,35 pesos en septiembre de 2026 y a 69,15 un año después, dentro de un escenario de depreciación controlada.
Los sólidos ingresos por exportaciones de servicios y remesas compensarán los déficits comerciales, manteniendo el déficit por cuenta corriente entre 2% y 2,5% del PIB. La deuda pública bruta se mantendría estable en torno al 58% del PIB, siempre que no surjan shocks externos. La inversión extranjera directa, estimada entre 3,5% y 4% del PIB, cubriría la brecha externa en sectores clave como turismo, energía e industria.
Este panorama refleja un equilibrio entre estabilidad cambiaria y crecimiento moderado, aunque persisten riesgos asociados a eventos climáticos y a la evolución de la política monetaria estadounidense.
