Madrid, 31 jul (EFE).- El incendio declarado en la Vall d’Uixó, en Castellón, ha quedado estabilizado este viernes después de siete días de actividad intensa que consumió 9.568 hectáreas dentro de un perímetro de 89 kilómetros. Las autoridades valencianas informaron del regreso a sus hogares de los vecinos de Artana y Eslida, los últimos evacuados por este fuego. El consejero de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, confirmó el descenso a nivel 1 del Plan Especial frente al riesgo de Incendios Forestales, aunque advirtió que persiste el riesgo de rebrotes en puntos calientes y que el incendio aún no está controlado ni extinguido.
En paralelo, la situación en León ha empeorado con la aparición de un nuevo foco en San Tirso, dentro del municipio de Vega de Valcarce, que ya alcanza el índice de gravedad potencial 1. Este incendio se suma a otros cuatro activos en la provincia, entre ellos el de Veguellina en Villafranca del Bierzo, que mantiene el nivel 2 y ha obligado a evacuar varias localidades. El fuego de Valdelaloba en Toreno ha mejorado y ha sido rebajado a nivel 1, mientras que los de Moreda y La Utrera continúan activos desde finales de julio.

La evolución más favorable se registra en Zamora. El incendio de Fermoselle, que quemó cerca de 11.000 hectáreas en un perímetro de 75 kilómetros, ha sido estabilizado tras dos días de condiciones meteorológicas cambiantes. Los vecinos de Mámoles y Pinilla de Fermoselle han comenzado a regresar a sus viviendas, poniendo fin al desalojo de catorce poblaciones y al confinamiento de otras dos que afectó a unos mil residentes. El viceconsejero de Medio Ambiente de Castilla y León, Jorge Llorente, destacó que la estabilización del perímetro permite centrar ahora los esfuerzos en la extinción definitiva.
Castellón recupera normalidad tras siete días críticos
El descenso de la alerta en Castellón ha permitido que los equipos de extinción reduzcan su presencia en la zona y que los servicios de emergencia locales retomen sus rutinas habituales. Sin embargo, los técnicos mantienen vigilancia constante sobre los puntos calientes detectados por los drones y satélites. La experiencia acumulada en los últimos incendios valencianos ha mostrado que los rebrotes pueden aparecer hasta 48 horas después de la estabilización si las temperaturas superan los 35 grados y el viento cambia de dirección.
León concentra cinco focos simultáneos
La provincia de León afronta la jornada con cinco incendios declarados, una cifra que multiplica la presión sobre los recursos autonómicos y estatales. El fuego de Veguellina sigue siendo el más preocupante por su cercanía a núcleos habitados y por haber alcanzado nivel 2 de gravedad. Las evacuaciones preventivas se han realizado sin incidentes, pero las autoridades locales han pedido a la población que extreme las precauciones ante la ola de calor prevista para los próximos días. Los equipos de la Junta de Castilla y León han reforzado las líneas de defensa en los municipios cercanos al Bierzo para evitar que las llamas avancen hacia zonas forestales más densas.
Zamora y la frontera portuguesa
En Fermoselle, la estabilización del perímetro ha coincidido con la llegada de refuerzos procedentes de Portugal, que han colaborado en las labores de refrescado. La zona afectada combina cultivos agrícolas y pastos ganaderos, por lo que los daños económicos se centran ahora en la pérdida de forraje y en la necesidad de reconstruir cercados y sistemas de riego. Los alcaldes de los pueblos afectados han solicitado ayudas directas a la Junta para compensar las pérdidas de los ganaderos que tuvieron que trasladar sus cabezas de ganado a otras fincas.
En Ávila y Madrid, aunque la emergencia nacional ha concluido tras arrasar unas 70.000 hectáreas, cuarenta dotaciones terrestres y nueve medios aéreos continúan trabajando en la sierra oeste de la Comunidad de Madrid. El Gobierno regional ha recordado que las altas temperaturas previstas obligan a mantener la vigilancia sobre el embalse de San Juan, donde se produjo una reproducción el jueves. En Extremadura, diecisiete medios aéreos participan en la extinción del incendio de Herrera del Duque, declarado de nivel 1 por posible afectación a viviendas aisladas, mientras que el fuego de Tornavacas en Cáceres muestra una evolución favorable y permanece en fase de extinción.
Otros focos en la península
En Castilla-La Mancha, el incendio declarado en Valdeazogues, pedanía de Almodóvar del Campo, ha pasado a nivel 1 tras obligar a interrumpir el tráfico ferroviario. Cinco medios aéreos, once terrestres y 68 efectivos trabajan en su control. En Galicia, el incendio de Monfero que saltó a Guitiriz ya está extinguido tras quemar 38 hectáreas, y el de Ourol permanece controlado. En Andalucía, el fuego del paraje Pantano José Torán en La Puebla de los Infantes ha sido sofocado.
La distribución geográfica de los incendios refleja patrones habituales del verano español: la combinación de temperaturas extremas, baja humedad y vientos variables favorece la aparición simultánea de focos en distintas comunidades. Las administraciones autonómicas han insistido en la necesidad de reforzar la coordinación entre regiones para optimizar el uso de medios aéreos y terrestres, especialmente cuando varios incendios alcanzan nivel 2 al mismo tiempo. Los datos acumulados hasta el 31 de julio muestran que la superficie quemada este verano supera ya las cifras del mismo periodo del año anterior, lo que obliga a revisar los protocolos de prevención y a acelerar los planes de restauración de las zonas afectadas una vez que los fuegos queden completamente extinguidos.
