El aceite de oliva virgen extra alcanza este lunes 31 de agosto los 3,47 euros por kilo en la cotización de la Junta de Andalucía, el valor más alto entre las referencias publicadas para las categorías virgen extra, virgen y lampante. Infaoliva sitúa el virgen extra en 3,35 euros, mientras que Almazaras Federadas de Córdoba lo fija en 3,419 euros. La evolución del mercado sigue condicionada por las previsiones de producción de la campaña 2025/26 y por la incertidumbre ligada al clima.

En el resto de categorías, la Junta de Andalucía registra 3,25 euros por kilo para el aceite de oliva virgen y 3,09 euros para el lampante. Infaoliva publica 3,188 euros para el virgen y 3,124 euros para el lampante. Almazaras Federadas de Córdoba solo ofrece cotización para el virgen extra, ya que en las otras dos variedades aparece la indicación S.C., sin cotización.
Tres categorías con usos y requisitos distintos
Las diferencias de precio se relacionan también con la clasificación comercial del producto. El aceite de oliva virgen extra es el de mayor calidad: se obtiene exclusivamente mediante procedimientos mecánicos, debe presentar una acidez inferior al 0,8 % y no puede tener defectos organolépticos en cata. Está destinado a la venta al consumidor final y se emplea especialmente en preparaciones en crudo.
El aceite de oliva virgen también se extrae por medios mecánicos, pero admite una acidez inferior al 2 % y puede mostrar algún defecto de olor o sabor en la cata. Es apto para el consumo y suele utilizarse en guisos. El lampante, por su parte, supera los dos grados de acidez y presenta características de sabor y olor que impiden su consumo directo. Debe ser refinado antes de poder comercializarse para alimentación; su nombre procede de su uso tradicional como combustible para lámparas.
La producción pendiente del tiempo
España mantiene una posición central en este mercado como principal exportador mundial de aceite de oliva, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El valor del producto puede cambiar de forma regular por la disponibilidad de la cosecha, afectada por sequías, inundaciones y otras condiciones meteorológicas, así como por los costes de producción.
Olive Oil Times recoge estimaciones de expertos y analistas de seis grandes países productores —Grecia, Italia, Portugal, España, Túnez y Turquía— que sitúan su producción conjunta potencial en 2,65 millones de toneladas métricas durante la campaña 2025/26. La cifra quedaría por debajo de los 2,94 millones de toneladas de 2024/25, aunque superaría la media quinquenal de 2,41 millones. La publicación especializada advierte de que las condiciones meteorológicas de los próximos dos meses seguirán siendo determinantes para concretar el resultado.
Ante las lluvias abundantes y las temperaturas suaves de primavera, el MAPA no descartó una cosecha cuantiosa en 2025/26. En agosto sometió a consulta pública un proyecto de norma de comercialización que permitiría activar una retirada de producto en la próxima campaña para evitar ventas por debajo de costes. Agricultura ha precisado que la medida solo se aplicaría si finalmente se confirman producciones elevadas y posibles desajustes de mercado.
