El oro subió levemente el lunes después de caer 3,2% el viernes, su mayor descenso diario desde comienzos de junio. A las 19:53, el XAU/USD avanzaba 0,2% hasta 4.464,65 dólares por onza, mientras los futuros del oro bajaban 0,4% a 4.513,50 dólares. Pese a la corrección, el metal aún acumula cerca de 10% de alza en agosto y apunta a su mayor avance mensual desde enero.

El movimiento siguió a las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien afirmó que aún queda trabajo para devolver la inflación al objetivo de 2%. Los mercados elevaron la probabilidad de una nueva subida de tasas en septiembre a alrededor de 57%, según FedWatch de CME. Un entorno de tasas más altas reduce el atractivo relativo del oro, que no paga intereses, y favorece a activos como los bonos públicos.
El índice dólar cedía 0,1% a 99,60, tras haberse fortalecido luego de los comentarios de Warsh. La plata ganaba 0,4% hasta 66,64 dólares por onza y el platino subía 0,7% a 1.835,35 dólares. ANZ atribuyó el retroceso del oro al cambio en las expectativas de tasas, aunque prevé que la caída sea limitada por la demanda vinculada al llamado “debasement trade”, una cobertura frente a la pérdida de valor de las monedas.
El repunte del petróleo añadió presión a las preocupaciones inflacionarias: el Brent alcanzó unos 89,38 dólares por barril y el crudo estadounidense 84,50 dólares, después de ataques de fuerzas estadounidenses contra lanzadores iraníes en la isla de Larak y de reportes sobre una respuesta iraní contra tropas de Estados Unidos en Jordania. Los próximos datos estadounidenses de empleo e inflación serán seguidos para evaluar si refuerzan las apuestas de alza de tasas en septiembre.
