El oro cae 16% en su peor trimestre en 13 años

El precio del oro continuó su descenso este miércoles tras registrar su peor trimestre en trece años durante el período abril-junio. Los futuros del metal precioso retrocedieron 1,24% hasta situarse en 3.989 dólares, mientras que el oro al contado bajó 0,82% hasta los 3.974,51 dólares, según datos recogidos por CNBC.

Tras alcanzar un récord histórico de 5.586,20 dólares el 29 de enero, el metal ha experimentado una corrección significativa impulsada por las expectativas de tipos de interés más elevados. En el segundo trimestre perdió alrededor de un 16% y acumula una caída del 7,76% en lo que va de año.

Cronología de la corrección

El descenso del oro no se produjo de forma repentina. Desde el máximo de finales de enero, la cotización ha perdido terreno de manera sostenida a lo largo de cinco meses. La caída trimestral de abril a junio representa el mayor retroceso porcentual desde el segundo trimestre de 2013, cuando el metal también atravesó un ajuste brusco tras un prolongado ciclo alcista.

Durante el primer trimestre del año actual, el oro aún mantenía parte de su impulso alcista, aunque ya mostraba señales de agotamiento. El segundo trimestre marcó el punto de inflexión, con ventas generalizadas que se intensificaron a medida que los mercados incorporaban escenarios de política monetaria más restrictiva.

Factores que explican el movimiento

El principal catalizador de esta corrección radica en las expectativas de tipos de interés más altos. Cuando los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense suben, el costo de oportunidad de mantener oro —un activo que no genera intereses— aumenta, lo que reduce su atractivo para los inversores institucionales y los fondos cotizados.

Además, un dólar más fuerte suele presionar a la baja los precios de las materias primas cotizadas en esa divisa. Aunque el informe original no detalla el comportamiento del índice dólar, la correlación histórica entre ambos activos sugiere que el fortalecimiento de la moneda estadounidense ha contribuido al movimiento observado en el oro.

Reacción de la plata

La corrección no se limitó al oro. La plata también registró pérdidas notables. Su precio al contado bajó 1,31% hasta 57,80 dólares, mientras que los futuros cedieron 3,34% hasta 57,49 dólares. Históricamente, la plata suele amplificar los movimientos del oro debido a su mayor volatilidad y a su doble condición de metal precioso y materia prima industrial.

El comportamiento conjunto de ambos metales refuerza la tesis de que el ajuste responde a factores macroeconómicos generales más que a cuestiones específicas del mercado del oro. Los inversores han reducido posiciones en activos refugio ante la perspectiva de un entorno de tipos más altos durante más tiempo.

Implicaciones para inversores y mercados

Para los inversores que acumularon posiciones durante la fase alcista de 2025 y principios de 2026, el ajuste actual representa una prueba de disciplina. Aquellos con horizontes de largo plazo suelen considerar estos retrocesos como oportunidades de compra, siempre que los fundamentos estructurales —como la demanda de joyería en Asia o las compras de bancos centrales— permanezcan intactos.

Sin embargo, el escenario actual también plantea interrogantes sobre la duración de la corrección. Si las expectativas de tipos de interés se materializan, el oro podría enfrentar presión adicional en los próximos trimestres. Por el contrario, cualquier señal de enfriamiento económico que lleve a los bancos centrales a reconsiderar su postura podría estabilizar o revertir la tendencia.

La evolución del metal precioso en las próximas semanas dependerá en gran medida de los datos de inflación y empleo en Estados Unidos, así como de las declaraciones de los responsables de la Reserva Federal. Mientras tanto, el mercado observa con atención cómo se desarrolla este ajuste en un contexto de elevada incertidumbre macroeconómica.

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