El principal indicador de la bolsa española cerró la jornada del lunes con una caída del 0,85 %, lo que le llevó a perder el nivel psicológico de los 19.700 puntos y a alejarse de los máximos históricos alcanzados el viernes anterior. El selectivo terminó en 19.683,8 puntos tras restar 168,6 unidades, en una sesión marcada por el comportamiento mixto de Wall Street y por el efecto exdividendo de dos de sus componentes más relevantes.
A pesar de la corrección puntual, el IBEX 35 acumula una revalorización del 13,73 % en lo que va de año, lo que refleja que la tendencia de fondo sigue siendo positiva para los inversores españoles. La jornada se desarrolló en un contexto de menor volumen por la festividad del 4 de julio en Estados Unidos, lo que contribuyó a una operativa más contenida y a movimientos selectivos dentro del índice.

Entre los valores que más influyeron en la bajada destacaron Iberdrola y Repsol, ambos cotizando exdividendo. La eléctrica perdió un 3,81 % y la petrolera un 1,7 %. Sin el efecto del reparto de dividendos, Iberdrola habría retrocedido un 1,92 % mientras que Repsol habría cerrado con un avance del 0,78 %. Este ajuste técnico explica gran parte del descenso del selectivo y suele corregirse en sesiones posteriores una vez que el mercado digiere el pago.
Comportamiento desigual entre los grandes valores
Los pesos pesados del índice ofrecieron señales dispares. Inditex cedió un 2,13 % y Telefónica un 1,92 %, mientras que BBVA y Santander lograron avances modestos del 0,18 % y del 0,72 % respectivamente. En el extremo perdedor aparecieron Cellnex (-3,45 %), Endesa (-2,87 %) y ArcelorMittal (-2,66 %). Por el contrario, Indra lideró las subidas con un 1,71 %, seguida de IAG (1,69 %) y Amadeus (1,14 %), valores que se beneficiaron del tono más constructivo observado en el sector turístico y de defensa.
Europa cierra en tono mixto
En el resto del continente las plazas europeas también ofrecieron resultados dispares. El CAC 40 de París perdió un 0,33 % y el FTSE 100 londinense un 0,26 %, mientras que el DAX alemán avanzó un 0,15 % y el FTSE MIB italiano un 0,27 %. El Euro Stoxx 50, que agrupa a las mayores empresas de la zona euro, terminó con un descenso del 0,23 %. El euro se situó en 1,141 dólares durante la sesión.
La confianza de los inversores en la eurozona mejoró de forma significativa en julio, según datos publicados durante la jornada, aunque este indicador no fue suficiente para impulsar al IBEX 35 por encima de los niveles de resistencia.
Wall Street y Asia ofrecen señales mixtas
En Estados Unidos, Wall Street retomó la actividad tras el parón del viernes por la festividad del 4 de julio. El tono fue mixto, con ganancias en el sector tecnológico. Mañana martes SpaceX se incorporará al Nasdaq 100, un movimiento que podría influir en la composición del índice de empresas tecnológicas no financieras más seguido por los inversores.
En Asia los principales mercados cerraron con resultados dispares. El Hang Seng de Hong Kong sumó un 1,14 %, el Nikkei de Tokio terminó plano, la bolsa de Shanghái perdió un 0,06 % y el Kospi coreano retrocedió un 0,46 %. Los inversores asiáticos esperan con atención los resultados trimestrales de Samsung y LG Energy Solution, que se publicarán en los próximos días y servirán para evaluar si las elevadas inversiones en infraestructura de inteligencia artificial siguen generando crecimiento de beneficios.
Petróleo y criptomonedas
El precio del crudo Brent, referencia en Europa, se mantuvo estable en torno a los 72 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) bajó un 0,09 % hasta los 68,75 dólares. La OPEP+ acordó el fin de semana un nuevo aumento de los objetivos de producción de 188.000 barriles diarios a partir de agosto, decisión que los mercados observan de cerca en medio de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Bitcoin, la principal criptomoneda, perdió un 0,58 % y se situó en 62.323 dólares, en línea con el tono más cauteloso que predominó en los mercados de riesgo durante la jornada.
El mercado seguirá atento esta semana a la evolución de las negociaciones geopolíticas y a la publicación de resultados corporativos de grandes tecnológicas, factores que determinarán si la tendencia alcista del IBEX 35 se reanuda o si el selectivo necesita consolidar posiciones por debajo de los 19.700 puntos.
