El dólar estadounidense cerró este 27 de agosto en 5,16 reales brasileños, un alza diaria de 0,27% frente a los 5,15 reales de la sesión anterior. La moneda estadounidense acumula dos jornadas consecutivas de avances frente al real, aunque su balance interanual continúa en terreno negativo, con una caída de 5,51%.

En la última semana, el dólar registró una subida de 0,49%. El movimiento reciente se produjo en un contexto de volatilidad de 7,65% para el tipo de cambio, por debajo de la referencia de 10,42%, un nivel que apunta a una dinámica relativamente más estable del mercado pese a las alzas de los últimos días.
La previsión para 2026
UBS proyecta que el real mantendrá una trayectoria estable, con una ligera depreciación frente al dólar durante 2026. La estimación sitúa el tipo de cambio en 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y en 5,50 reales para el resto del año.
La proyección contempla un escenario internacional en el que la Reserva Federal de Estados Unidos iniciaría recortes de tasas, lo que podría aliviar parte de la presión sobre las monedas emergentes. También considera señales de crecimiento global y precios favorables de las materias primas, un elemento relevante para Brasil por su condición de exportador.
Presiones internas sobre el real
El informe señala, sin embargo, que los factores domésticos limitan el margen de la moneda brasileña. UBS destaca un déficit fiscal de 8,5% del PIB, una deuda pública cercana al 80% y un déficit en cuenta corriente de 3,6% del PIB, variables que elevan la percepción de riesgo y presionan la balanza de pagos.
Además, el posible inicio de recortes de tasas por parte del Banco Central do Brasil podría reducir el atractivo del carry trade. Según la previsión, la tasa SELIC se ubicaría alrededor de 12,5% al cierre de 2026, reduciendo el diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos.
