El diésel recupera la rebaja máxima

El Gobierno elevará en septiembre a 20 céntimos por litro la rebaja del impuesto sobre hidrocarburos aplicable al gasóleo, después de que su precio aumentara un 15,7 % en julio. La medida cuadruplica los cinco céntimos inicialmente previstos y se activará de forma automática al haberse superado el umbral fijado en el último decreto de respuesta a la guerra en Irán.

Una cláusula vuelve a operar

La norma aprobada por el Congreso el 23 de julio eliminó las rebajas del IVA, pero preservó un mecanismo de protección condicionado a la evolución de los precios energéticos. Si la inflación de los carburantes rebasaba el 15 %, el descuento fiscal del gasóleo debía volver a 20 céntimos. Los datos publicados por el INE han cumplido esa condición, obligando al Ejecutivo a reforzar la ayuda sin necesidad de una nueva decisión política.

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El ajuste revela una presión especialmente intensa sobre el diésel, combustible clave para el transporte de mercancías, la actividad agrícola y buena parte de los desplazamientos por carretera. La intervención busca contener el traslado de ese encarecimiento a los costes logísticos y, posteriormente, a los precios finales de bienes y servicios. Su efecto directo sobre los hogares dependerá, sin embargo, de cuánto del alivio fiscal absorban las subidas mayoristas y de la evolución de los márgenes de distribución.

La gasolina mantendrá en septiembre una rebaja de cinco céntimos por litro, ya que su precio subió un 7,3 % en julio. Tampoco se reactivarán las bonificaciones para electricidad y gas: sus incrementos, del 8,4 % y 4,1 %, quedaron lejos del límite del 15 %. El diseño introduce así una respuesta selectiva, concentrada en el producto que ha sufrido el mayor shock, aunque amplía el coste fiscal de prolongar las ayudas.

Inflación bajo vigilancia

Economía sostiene que el Plan de Respuesta ha reducido la inflación media en un punto durante los últimos meses y amortiguado más del 60 % del impacto de la guerra en Irán sobre los precios. La subida de la bonificación al gasóleo confirma que la retirada gradual de medidas no será lineal: el calendario queda subordinado a indicadores mensuales y a un conflicto exterior que sigue condicionando la energía, el transporte y el poder adquisitivo.

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