La desocupación en Uruguay se mantuvo en 7 % durante julio de 2026, el mismo nivel registrado en junio, según el informe divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Detrás de esa estabilidad general, el dato más marcado del relevamiento aparece entre las personas de 14 a 24 años: la tasa de desempleo de ese grupo fue de 21,1 %, muy por encima del promedio nacional y la mayor entre los tramos de edad considerados.

El INE señaló que la inserción laboral difiere de forma marcada según la edad. Mientras los jóvenes enfrentaron las mayores dificultades para acceder a un puesto de trabajo, la tasa de empleo alcanzó su nivel más alto entre quienes tienen entre 35 y 44 años, con 88,3 %. El contraste reúne dos situaciones distintas dentro del mismo mercado laboral: un grupo de edad con una elevada proporción de personas que busca trabajo sin conseguirlo y otro con una inserción laboral considerablemente mayor.
Actividad y empleo sin cambios bruscos
En el conjunto del país, la tasa de actividad se ubicó en 64,1 % en julio. Este indicador incluye a las personas que trabajan y a quienes no tienen empleo, pero lo buscan activamente y están disponibles para comenzar a trabajar. La tasa de empleo, en tanto, fue de 59,6 %, de acuerdo con la encuesta del organismo estadístico.
Montevideo registró mayores niveles de actividad, empleo y desempleo que el interior del país. En la comparación territorial consignada por el INE, la tasa de actividad en la capital fue de 65,4 %, frente a 63,3 % en el interior. El informe no atribuye estas diferencias a una causa específica ni detalla variaciones departamentales adicionales.
Brecha entre hombres y mujeres
Las diferencias por sexo también permanecieron durante julio. Entre las mujeres, la tasa de actividad fue de 57,8 % y la de empleo alcanzó 52,9 %, ambas por debajo de los niveles correspondientes a los hombres, según el INE. A la vez, el desempleo femenino se situó en 8,6 %, por encima de la tasa masculina.
El reporte mantiene la definición estadística de ocupación para toda persona de 14 años o más que trabajó al menos una hora durante el período de referencia. También incluye a quienes no trabajaron temporalmente por vacaciones, enfermedad, accidente, conflicto laboral, mal tiempo, averías o falta de materias primas, siempre que conservaran un empleo al que previsiblemente retornarían. Las personas ocupadas se clasifican en asalariadas o independientes.
Informalidad y subempleo
La informalidad, medida por la falta de registro ante la seguridad social, se ubicó en 21,1 %. El porcentaje fue similar al del mes anterior y quedó 1,3 puntos porcentuales por debajo del registrado en julio de 2025. El dato se refiere a trabajadores que desempeñan una actividad sin estar registrados en la seguridad social.
Entre las personas ocupadas, el INE estimó que 8,9 % estaba subempleada. La categoría comprende a quienes trabajan habitualmente menos de 40 horas, desean trabajar más tiempo, están disponibles para hacerlo y no consiguen ampliar su carga laboral. Para la medición de desempleo, el organismo considera a quienes no trabajan, buscan empleo activamente y pueden comenzar de inmediato, así como a quienes esperan resultados de gestiones ya iniciadas o tienen previsto comenzar a trabajar en los próximos 30 días.
