El ajedrez personalizado de Jeffrey Epstein

La existencia de un juego de ajedrez fabricado a medida para Jeffrey Epstein ha salido a la luz a través de imágenes publicadas por TMZ. El tablero, valorado en unos 5.000 dólares, muestra al financiero fallecido representado como el rey de ambas bandas, rodeado de figuras femeninas modeladas en tres dimensiones.

El objeto fue encargado en 2016, tres años antes de la muerte de Epstein en una cárcel de Nueva York. Las piezas se elaboraron mediante escaneos corporales completos de nueve mujeres jóvenes que acudieron a un estudio especializado en SoHo, Manhattan.

El encargo inicial en Nueva York

Según los testimonios recogidos por los medios, el grupo de mujeres llegó al establecimiento sin revelar la identidad del cliente final. Explicaron al personal que pertenecían a un club de ajedrez y solicitaron sesiones fotográficas exhaustivas desde todos los ángulos. En total se capturaron cerca de 600 imágenes por modelo para alimentar el software de modelado 3D.

Las jóvenes regresaron varias veces durante meses, siempre vestidas de forma impecable. Los empleados del local no detectaron nada fuera de lo habitual en el encargo hasta que Epstein apareció personalmente para posar como rey.

La sesión del propio Epstein

Durante su visita, Epstein se colocó una corona y una túnica para las capturas. En ese momento declaró al empleado que lo atendía que desconocía cuántas piezas componen un tablero reglamentario. La frase, recogida por TMZ, contrasta con el elevado coste del encargo y con el nivel de detalle exigido en el resto de las figuras.

Las piezas femeninas presentan poses que han sido descritas como sugerentes. Cada bando del tablero contiene réplicas de las mismas modelos, lo que indica que se fabricaron dos juegos completos de figuras para representar a las blancas y a las negras.

El coste frente al patrimonio

La factura final ascendió a 5.000 dólares. Para Epstein, cuya fortuna se estimaba en torno a 600 millones de dólares en el momento de su fallecimiento, la suma resultaba insignificante. El tablero se entregó meses después de iniciarse el proceso y permaneció en su residencia de Nueva York hasta su detención en 2019.

El biógrafo Michael Wolff, que mantuvo varias conversaciones con Epstein antes de su muerte, ha señalado en entrevistas posteriores que el financiero solía referirse a las personas como piezas de un juego. El hallazgo del tablero ha dado a esa metáfora un carácter literal que ha circulado ampliamente en redes sociales.

Reacciones y contexto posterior

La difusión de las imágenes ha reavivado el debate sobre el círculo de relaciones de Epstein y sobre el uso que hacía de su poder económico. Las figuras femeninas, basadas en modelos de unos veinte años, han sido comparadas por algunos usuarios con personas públicas, aunque las autoridades judiciales han difuminado varios rostros en los documentos oficiales.

El caso sigue generando preguntas sobre cómo se financiaron y ejecutaron proyectos de este tipo sin mayor escrutinio en el momento de su realización. El tablero permanece como uno de los objetos más singulares vinculados al financiero y continúa circulando en publicaciones que revisan los detalles de su vida privada.

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