Egipto ha pedido a la Unión Europea que agilice el desembolso de 3.000 millones de euros del paquete de ayuda financiera valorado en 7.400 millones, con el fin de hacer frente a una crisis económica agravada por los conflictos regionales y las pérdidas en el canal de Suez, que superan los 10,5 millones de dólares. El ministro de Exteriores egipcio, Badr Abdelaty, sostuvo este sábado en El Cairo una reunión con la comisaria europea Dubravka Šuica, en la que ambos coincidieron en la necesidad de reforzar la asociación estratégica entre las dos partes.
Las conversaciones abarcaron no solo la cooperación económica, sino también la visión egipcia sobre los conflictos en Gaza, Líbano, Libia, Yemen y Sudán. Abdelaty describió las reuniones como francas y constructivas, y subrayó que los sectores prioritarios incluyen energía fósil y renovable, migración y desarrollo humano. Hasta ahora, El Cairo ha recibido 2.000 millones de euros en ayuda directa y espera los próximos 3.000 millones en dos plazos, el primero en los próximos días y el segundo a principios de otoño.

Presión migratoria y estabilidad regional
Egipto también solicitó la transferencia inmediata de 200 millones de euros adicionales destinados a gestionar la migración irregular y el alojamiento de más de 10 millones de refugiados. La comisaria Šuica reiteró el interés europeo en la estabilidad del Mediterráneo y en el Nuevo Pacto por el Mediterráneo, aunque precisó que cualquier incremento de apoyo se realizará de forma gradual y vinculado a reformas concretas.
La urgencia egipcia refleja un cálculo claro: sin liquidez rápida, la capacidad de El Cairo para mantener el control migratorio y la estabilidad interna se debilita. Para la UE, acelerar los pagos representa una apuesta por evitar que la crisis egipcia se convierta en un factor adicional de inestabilidad en las fronteras meridionales. El resultado de estas gestiones determinará si la asociación estratégica avanza hacia una relación más profunda o queda limitada a transferencias puntuales.
