Ecuador firma TLC con Canadá en guerra arancelaria

Ecuador y Canadá firmaron el viernes 24 de julio de 2026 un Tratado de Libre Comercio que elimina aranceles para el 99,6 % de las exportaciones ecuatorianas al mercado canadiense. La ceremonia tuvo lugar en Ottawa y contó con la presencia del ministro ecuatoriano de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Jaramillo, y su homólogo canadiense de Comercio Internacional, Maninder Sidhu. El acuerdo se alcanza en un momento en que Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, aplica nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % a mercancías procedentes de sesenta economías por supuestas deficiencias en la lucha contra el trabajo forzoso.

El tratado iguala las condiciones que ya disfrutan otros países latinoamericanos con Canadá y abre el acceso preferencial a más de seiscientos productos ecuatorianos. Entre ellos se encuentran el banano, el cacao y sus derivados, el camarón, frutas tropicales, brócoli, espárragos, palmito, quinua y frutas y hortalizas congeladas. Sectores que hasta ahora enfrentaban barreras, como las flores, los chocolates, los confites y los textiles, también podrán beneficiarse de reducciones graduales.

Ecuador firma TLC con Canadá en guerra arancelaria

Protecciones para sectores sensibles

El gobierno ecuatoriano insistió en que el acuerdo salvaguarda la producción nacional. Se establecieron tratamientos especiales para 227 productos agrícolas considerados estratégicos, además de contingentes limitados para ciertos bienes pecuarios. De esta forma se busca evitar que el ingreso masivo de mercancías canadienses desplace a productores locales en rubros donde la competitividad ecuatoriana es menor. Las autoridades señalaron que estos mecanismos de protección fueron negociados tras consultas con los sectores productivos afectados.

Beneficios recíprocos para Canadá

Desde la perspectiva canadiense, el ministro Sidhu destacó que el tratado facilitará el acceso predecible a bienes, servicios e inversiones en un mercado en expansión. Sectores como la agricultura, las tecnologías limpias, la infraestructura, los recursos naturales, la manufactura y el comercio digital figuran entre los principales beneficiados. Las empresas canadienses podrán exportar a Ecuador materias primas, bienes de capital e insumos con menores costos, lo que a su vez puede mejorar la competitividad de las cadenas de suministro regionales.

El acuerdo también contempla disposiciones sobre comercio digital y facilitación de inversiones, aspectos que Canadá ha priorizado en sus negociaciones recientes con otros socios latinoamericanos. Aunque los volúmenes de comercio bilateral aún son modestos en comparación con los de México o Chile, el tratado establece un marco jurídico estable que podría atraer proyectos conjuntos en minería sostenible y energías renovables.

Contexto de tensiones comerciales globales

La firma ocurre mientras Washington endurece su política arancelaria. El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció el jueves anterior la entrada en vigor de las nuevas tarifas dirigidas a países que, según la administración Trump, no han combatido suficientemente el trabajo forzoso en sus cadenas de suministro. Ecuador, al igual que otros aliados tradicionales de Washington, enfrenta ahora la necesidad de diversificar mercados para reducir la dependencia de las exportaciones hacia su principal socio comercial.

El tratado con Canadá representa un paso en esa estrategia de diversificación. Al obtener condiciones equivalentes a las de competidores regionales, Ecuador busca mantener y ampliar su presencia en América del Norte sin depender exclusivamente del mercado estadounidense. Analistas locales observan que el acuerdo puede servir como precedente para futuras negociaciones con otros miembros del CPTPP, bloque del que Canadá forma parte.

Perspectivas de implementación

El Ministerio de Producción ecuatoriano prevé que el tratado entre en vigor tras los procesos de ratificación interna en ambos países. Una vez vigente, se espera un incremento gradual de las exportaciones no tradicionales y una mayor atracción de inversión canadiense en agroindustria y servicios. Las autoridades canadienses, por su parte, anticipan que el acuerdo reforzará las cadenas de suministro ya existentes y generará empleo en provincias exportadoras de productos agrícolas y tecnológicos.

El balance final dependerá de la capacidad de los productores ecuatorianos para cumplir con los estándares sanitarios y de calidad exigidos por el mercado canadiense, así como de la efectividad de los mecanismos de protección incluidos para los sectores más vulnerables. El tratado, por tanto, combina apertura comercial con salvaguardas que buscan mitigar riesgos para la economía ecuatoriana en un entorno de creciente incertidumbre global.

Artículos relacionados

Últimos artículos