El dólar estadounidense inició la jornada del 7 de julio a 58,75 pesos dominicanos, un alza del 0,33% frente al cierre previo de 58,56 pesos. La cotización refleja un comportamiento estable en el corto plazo, con una caída semanal del 0,08% y una contracción interanual del 4,98%. La volatilidad actual, situada en 9,97%, permanece por debajo del promedio de referencia, lo que indica un margen limitado para movimientos bruscos en el corto plazo.

El informe de UBS Financial Services proyecta que República Dominicana alcanzará un crecimiento del PIB cercano al 4% en 2026, impulsado por tasas de interés más bajas y una demanda interna liberada. El déficit fiscal se ubicaría en 3,2% del PIB, mientras que el superávit primario llegaría a 0,5%. Estas metas fiscales, junto con el flujo de remesas y exportaciones de servicios, compensarían el déficit en cuenta corriente estimado entre 2% y 2,5% del PIB.
El Banco Central anticipa que el tipo de cambio se ubicaría cerca de 66,35 pesos en septiembre de 2026 y alcanzaría 69,15 pesos un año después. Esta trayectoria de depreciación controlada se sustenta en la estabilidad de la deuda pública en torno al 58% del PIB y en la llegada de inversión extranjera directa equivalente al 3,5%-4% del PIB. Los sectores de turismo, energía e inmobiliario seguirán concentrando el mayor flujo de capital externo.
Los riesgos principales siguen vinculados a eventos climáticos y a posibles tensiones de gobernabilidad, habituales en economías emergentes. Sin embargo, el marco de políticas pro-mercado y la solidez de las cuentas externas ofrecen un margen razonable para mantener la trayectoria de crecimiento proyectada.
