El dólar estadounidense cerró el 7 de julio a 9,85 bolivianos, un salto del 45,88% frente al nivel de 6,75 registrado el día anterior. En la última semana el avance alcanzó el 46,16% y el incremento interanual llegó al 43,8%, según datos de Dow Jones.

La volatilidad actual se ubica en 271,55%, muy por encima del nivel de referencia del 41,89%. Este repunte coincide con el proceso de unificación cambiaria que libera gradualmente divisas y publica valores referenciales del Banco Central entre 9,21 y 9,40 bolivianos, mientras el tipo oficial de 6,96 pierde relevancia comercial.
Las proyecciones para 2026 anticipan una recesión del -1,1% según el Banco Mundial y una inflación de hasta el 17%. El mercado paralelo, que se estabilizó temporalmente cerca de 9,64, refleja la incertidumbre generada por el déficit fiscal y la limitada emisión de dólares. La transición estructural exige controlar la volatilidad para evitar mayor contracción económica.
