El dólar estadounidense cerró el 1 de julio en 3.365,47 pesos colombianos, con una caída del 2,26 % frente al cierre anterior. En la semana bajó 2,33 % y en el año acumula una depreciación de 12,7 %. La volatilidad actual del 14 % supera la media histórica y confirma la persistencia de una tendencia bajista para la divisa.

Bancolombia proyecta que el promedio del año se ubicará en 3.878 pesos. La estimación se sustenta en la debilidad global del dólar, el flujo constante de remesas y el diferencial de tasas entre la Reserva Federal (3,50-3,75 %) y el Banco de la República (9,25 %). Este margen favorece estrategias de carry trade que continúan apoyando al peso.
Riesgos que podrían revertir la tendencia
El recorte de la calificación soberana y la proximidad del ciclo electoral introducen incertidumbre fiscal. Si estos factores se intensifican, el peso podría perder parte de la apreciación del 14 % registrada en 2025. El escenario base del banco sigue siendo de estabilidad relativa, siempre que no se materialicen choques adicionales en la política comercial estadounidense ni en las cuentas públicas.
