Al cierre de operaciones del 17 de julio, el dólar estadounidense se ubicó en 17,53 pesos mexicanos, un avance del 0,6% respecto al cierre previo de 17,42 pesos, según datos de Dow Jones. En la semana el billete verde acumuló un modesto 0,32%, mientras que en términos anuales registra una contracción del 6,27%. La volatilidad actual del par USD/MXN se sitúa en 6,78%, por debajo del promedio de referencia, lo que apunta a una fase de relativa calma en el mercado cambiario.

El repunte puntual de los últimos dos días contrasta con las perspectivas de mediano plazo. Las inversiones derivadas del nearshoring y los ingresos esperados por el Mundial de Fútbol 2026 podrían reforzar la demanda de pesos y limitar el ascenso del dólar. Al mismo tiempo, el crecimiento económico, la renegociación del T-MEC y las políticas arancelarias de Estados Unidos seguirán siendo variables clave, junto con la posible reducción de tasas por parte de la Reserva Federal hacia finales de 2025 y durante 2026.
Proyecciones para 2026
Las estimaciones de analistas y organismos sitúan el tipo de cambio al cierre de 2026 entre 19,30 y 20,50 pesos por dólar. La Secretaría de Hacienda proyecta 19,70, Banorte 19,30, los especialistas consultados por Banxico entre 20,00 y 20,50, y Citi México entre 19,50 y 20,20. Un sondeo de Reuters ubica la cotización cerca del centro del rango histórico de la última década. En paralelo, el PIB mexicano crecería entre 1,15% y 1,4%, tras un periodo de menor dinamismo.
Estas cifras reflejan un escenario en el que el peso mantiene su atractivo regional, aunque su trayectoria dependerá de la combinación entre flujos de capital y decisiones de política monetaria en ambos lados de la frontera.
