Un grupo de consumidores estadounidenses presentó una demanda colectiva contra Samsung, SK Hynix y Micron ante una corte federal en California. Los demandantes acusan a las tres principales fabricantes de memorias DRAM de coordinar recortes de producción para elevar artificialmente los precios de estos componentes esenciales en ordenadores, teléfonos y otros dispositivos electrónicos.
Según la denuncia, los precios de la DRAM aumentaron un 700 % durante los últimos cuatro años. Los demandantes describen la situación como un “RAMapocalipsis” y solicitan tanto indemnizaciones por daños como medidas cautelares que impidan futuras prácticas restrictivas del suministro.

La DRAM constituye el tipo de memoria volátil principal en la mayoría de los dispositivos digitales actuales. Su función consiste en almacenar temporalmente los datos que el procesador necesita acceder de forma rápida. Cualquier alteración significativa en su oferta repercute directamente en el costo de fabricación de ordenadores portátiles, servidores, consolas de videojuegos y teléfonos inteligentes.
Antecedentes del mercado de memorias
El sector de memorias DRAM ha registrado históricamente ciclos pronunciados de precios. Durante la década de 2010, varias investigaciones antimonopolio en Estados Unidos, Europa y Asia revelaron acuerdos entre fabricantes para limitar la producción y estabilizar precios. Samsung, SK Hynix y Micron controlan en conjunto más del 90 % del mercado global de DRAM, una concentración que facilita la coordinación tácita o explícita según los demandantes.
Los cuatro años mencionados en la demanda coinciden con la transición hacia memorias de mayor densidad y con la reducción gradual de líneas de producción de generaciones anteriores. Los demandantes sostienen que las tres empresas abandonaron de forma simultánea tipos de memoria menos rentables, reduciendo así la oferta total disponible y generando escasez artificial.
Argumentos de los demandantes
La demanda, presentada en una corte federal de California, solicita compensación económica por los sobreprecios pagados por consumidores durante el período señalado. Además, pide medidas judiciales que obliguen a las empresas a restablecer niveles de producción anteriores y a informar con mayor transparencia sobre decisiones de capacidad.
Los demandantes argumentan que la coordinación no requiere necesariamente reuniones secretas. Bastaría con señales públicas sobre planes de recorte de producción y cambios de tecnología para que las tres compañías alineen su comportamiento y maximicen beneficios conjuntos a expensas de los compradores finales.
Respuestas esperadas de la industria
Hasta el momento, las tres empresas no han emitido declaraciones oficiales sobre esta demanda específica. En casos anteriores de acusaciones similares, los fabricantes han defendido que las fluctuaciones de precios responden a factores legítimos como el aumento de costos de materias primas, la inversión en nuevas fábricas y la variación de la demanda global impulsada por la inteligencia artificial y los centros de datos.
Analistas del sector señalan que la construcción de nuevas plantas de fabricación de DRAM requiere inversiones de miles de millones de dólares y plazos de varios años. Por ello, cualquier ajuste de capacidad suele planificarse con antelación y puede coincidir entre competidores sin que exista colusión ilícita.
Impacto potencial en el mercado
Una resolución favorable a los demandantes podría derivar en multas significativas y en cambios en las prácticas comerciales de las tres compañías. También podría abrir la puerta a demandas similares en otros países donde los precios de la DRAM han seguido trayectorias comparables.
Por otro lado, una victoria de los fabricantes reforzaría la tesis de que las oscilaciones de precios forman parte del funcionamiento normal de un mercado altamente cíclico y con elevadas barreras de entrada. El caso, por tanto, trasciende el interés inmediato de los consumidores estadounidenses y afecta la estructura competitiva de una industria estratégica para la economía digital global.
