Los costos de la logística sin transporte y de los servicios de última milla registraron nuevos incrementos durante junio, impulsados por las paritarias, las actualizaciones tarifarias en servicios públicos y el encarecimiento de insumos operativos. Los indicadores elaborados para la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos y la Asociación de Empresas de Correo de Argentina Última Milla confirman que la presión sobre los costos se extiende más allá del transporte de cargas y alcanza etapas clave como el almacenamiento, la preparación de pedidos y la distribución urbana.
Almacenamiento y operaciones internas concentran la suba
El índice de costos logísticos sin transporte elaborado para CEDOL registró una variación de 3,57% en junio y acumuló un incremento de 21,29% en los primeros seis meses de 2026. Este componente mide la evolución de los gastos vinculados a almacenamiento, administración y gestión logística sin incluir el movimiento de mercaderías. Dentro de esa estructura, el rubro energía registró el mayor aumento mensual con 14,66%, derivado de las actualizaciones tarifarias aplicadas durante el período. Otros conceptos como seguridad de edificios, comunicaciones e IPIM mostraron variaciones positivas de menor magnitud, mientras que insumos como film stretch, pallets y alquileres no presentaron cambios.
El índice de CEDOL que incorpora los costos de transporte, en cambio, avanzó solo 1,82% en el mismo mes. Esta diferencia evidencia que la mayor presión recae sobre las operaciones que dependen de infraestructura fija, servicios esenciales y procesos internos más que del desplazamiento de cargas.

Última milla y servicios postales mantienen tendencia alcista
Los indicadores difundidos por AECAUM reflejaron una dinámica similar en los servicios de última milla. El índice correspondiente a este segmento aumentó 2,81% en junio, alcanzó un acumulado anual de 23,60% y una variación interanual de 42,50%. Por su parte, el índice de servicios postales elaborado por la misma entidad registró una suba de 3,26% mensual, con un acumulado de 23,22% en lo que va del año y 41,33% en los últimos doce meses. Ambos indicadores aceleraron respecto de mayo, aunque permanecieron por debajo de los picos observados en marzo.
Mano de obra y energía explican la mayor parte del incremento
El análisis de AECAUM señala que la mano de obra volvió a ser el componente de mayor incidencia. Este rubro registró un incremento de 3,71%, impulsado por la aplicación del nuevo acuerdo paritario, el pago de una suma fija no remunerativa de 30.000 pesos y la actualización del adicional por rama. Su peso representó aproximadamente el 64,5% de la variación en servicios postales y el 51% del aumento en última milla. El bloque de agua, electricidad y gas aportó alrededor del 10,5% de la variación mensual tras avanzar 14,66%.
En paralelo, el combustible mantuvo un rol moderador. El gasoil registró una variación de apenas 0,55% y el GNC aumentó 1,64%, cifras inferiores a las observadas en otros rubros. Otros conceptos que mostraron incrementos relevantes fueron patentes, tasas e impuestos con 8,84%, flete aéreo con 5%, lubricantes con 4%, seguridad con 3,79%, conectividad con 3,43% y neumáticos con 2,96%.
Traslado de la presión hacia procesos fijos
Los datos de CEDOL y AECAUM indican que la presión sobre los costos logísticos continúa desplazándose hacia etapas que exceden el transporte. Las operaciones de almacenamiento, la gestión logística y la distribución de última milla absorben el impacto de las actualizaciones salariales, el encarecimiento de la energía y otros servicios esenciales para el funcionamiento de la cadena de abastecimiento. Esta composición de los aumentos sugiere que las empresas del sector enfrentan un escenario donde los costos fijos y laborales ganan protagonismo frente a variables más volátiles como el combustible.
