Pérdida contenida
En el primer semestre de 2026, las unas 40 empresas de ConMéxico recuperaron 60% de la carga robada, sobre todo alimentos, bebidas e higiene personal. La cifra revela una capacidad de reacción más sólida, pero también confirma que el robo al autotransporte sigue siendo una vía directa para abastecer el mercado ilegal con productos de consumo masivo.

Claudia Jañez, presidenta del organismo, dijo que el delito cayó 26% en el año, o 28% según el gobierno, pero el balance sigue presionado por robos, extorsión y mayores costos laborales. Gerardo González precisó que el monto sustraído ronda 250 millones de pesos y que la recuperación se apoya en mapeo georreferenciado, coordinación con Guardia Nacional y policías locales, además de protocolos internos de reacción.
El problema no es menor: la mercancía robada se revende al consumidor final y golpea de forma simultánea la seguridad, la competencia y la formalidad del mercado. ConMéxico también advierte sobre el avance de productos apócrifos y señala focos rojos en estados como Guerrero, Morelos, Sinaloa, Campeche y Veracruz, mientras la industria prepara una discusión regulatoria sobre etiquetado con costos de adaptación aún por absorber.
