El Ministerio de Hacienda y Crédito Público autorizó al Distrito Especial, Industrial y Portuario de Barranquilla para contratar un empréstito externo con la Corporación Andina de Fomento (CAF) por hasta 50 millones de dólares. La operación permitirá financiar proyectos incluidos en el Plan de Desarrollo Distrital 2024-2027, entre ellos la recuperación integral de la ciénaga de Mallorquín, además de iniciativas ambientales, urbanas, culturales y de gestión pública.
La autorización quedó formalizada en la Resolución 1876 del 18 de agosto de 2026, luego de que la administración distrital acreditara el cumplimiento de los requisitos previstos en la Ley 358 de 1997 y el Decreto 1068 de 2015 para las operaciones de crédito público territorial. El aval del Ministerio constituye un paso habilitante para acceder al financiamiento, pero no equivale por sí mismo al desembolso de los recursos ni define las condiciones financieras definitivas del préstamo, como plazo, tasa o cronograma de ejecución.
La recuperación de Mallorquín, entre las prioridades
Uno de los principales destinos previstos es la recuperación ambiental de la ciénaga de Mallorquín, un ecosistema costero estratégico para Barranquilla y su área metropolitana. El programa contempla intervenciones sobre ecosistemas, playas, manglares y espacios públicos, componentes que vinculan la protección ambiental con la recuperación del entorno urbano y el uso ciudadano de la zona.
La magnitud del crédito permite articular obras físicas con acciones de mantenimiento y gestión ambiental. Sin embargo, el resultado dependerá de que las intervenciones se ejecuten de manera coordinada y de que existan recursos para conservarlas después de terminadas. En ecosistemas sensibles, la recuperación de una zona no se limita a la construcción de infraestructura: también exige seguimiento de la calidad ambiental, control de impactos y continuidad institucional.

El préstamo también financiará el programa Siembra Barranquilla, orientado a crear y mantener zonas verdes y bosques urbanos. A este componente se suman los recursos para la operación y el mantenimiento de cinco estaciones de monitoreo de calidad del aire, así como para actualizar y ejecutar el Plan Integral de Gestión de Residuos Sólidos.
Parques, andenes y gestión cultural
En materia de espacio público, el listado de proyectos incluye Todos al Parque, programa destinado a la recuperación y mantenimiento de parques, plazas, bulevares y zonas verdes. También figura Transformación de Entornos Urbanos (TEU), que contempla la renovación de andenes. Estas iniciativas apuntan a mejorar la infraestructura de uso cotidiano, aunque su impacto dependerá de la distribución territorial de las inversiones y de la capacidad de garantizar mantenimiento permanente.
La operación incorpora además proyectos del sector cultural. Entre ellos se encuentran el fortalecimiento de la formación artística y cultural y el Sistema Distrital de Estímulos, mecanismo destinado a respaldar la creación y la gestión sostenible de las artes, las culturas y el patrimonio. La inclusión de estos programas amplía el alcance del crédito más allá de las obras ambientales y urbanas, al incorporar actividades de formación, producción cultural y apoyo institucional.
El Ministerio de Hacienda presentó la autorización como parte del respaldo del Gobierno nacional al desarrollo regional. El ministro Miguel Gómez Martínez afirmó que los recursos permitirán mejorar la calidad de vida de los habitantes, avanzar en infraestructura, hacer de Barranquilla una ciudad más verde y generar empleo. Estas metas estarán condicionadas por la priorización de los proyectos, la transparencia en la contratación y la capacidad de medir resultados concretos.
Una solicitud que pasó por varias etapas
La solicitud inicial de autorización fue radicada ante el Ministerio de Hacienda el 23 de febrero de 2026. Según la información oficial, el trámite permaneció detenido entre junio y agosto y fue reactivado posteriormente con la llegada del nuevo Gobierno. La Resolución 1876, expedida el 18 de agosto, cerró la etapa de autorización nacional después de la revisión de los documentos presentados por el Distrito.
Entre los soportes entregados estuvo un concepto técnico favorable del Departamento Nacional de Planeación (DNP), emitido el 11 de noviembre de 2025, para contratar con la CAF un crédito externo de libre destinación por hasta 50 millones de dólares. Barranquilla presentó asimismo un concepto favorable del Consejo Distrital de Política Fiscal (CODFIS) sobre el impacto fiscal de la operación.
El Ministerio informó que el Distrito cuenta con una calificación de riesgo internacional equivalente a la de la Nación. En los reportes citados por la entidad, Fitch Ratings asignó a Barranquilla una calificación de “BB” en mayo de 2026, mientras que Moody’s Ratings otorgó una calificación de “Baa3” en octubre de 2025. Las escalas y metodologías de cada calificadora son diferentes, por lo que estos registros deben leerse dentro de sus respectivos informes y no como una medida única de solvencia.
Capacidad de endeudamiento y próximos desafíos
Como parte del proceso, Barranquilla acreditó sus indicadores de capacidad de endeudamiento con corte al 31 de diciembre de 2025. El Distrito reportó un indicador de solvencia de 13,0% y uno de sostenibilidad de 107,6%. MinHacienda señaló que ambos se encuentran dentro de los límites establecidos por la Ley 358 de 1997, norma que regula el endeudamiento de las entidades territoriales.
El cumplimiento de los indicadores permitió autorizar la operación, pero no elimina los retos asociados a una deuda denominada en dólares. La evolución de la tasa de cambio puede afectar el valor de las obligaciones en pesos y, por tanto, la presión sobre el presupuesto distrital. También será relevante que los desembolsos se ajusten al avance real de los proyectos y que el Distrito publique información suficiente sobre contratos, costos, metas y resultados.
El crédito está vinculado al Plan de Desarrollo “Barranquilla a otro nivel”, organizado en los ejes de ciudad segura y solidaria, ciudad dinámica, ciudad ambiental y sostenible, y gobierno eficiente y responsable. La recuperación de Mallorquín es el proyecto ambiental más visible dentro del paquete, pero la autorización abarca una agenda más amplia: zonas verdes, residuos, calidad del aire, parques, andenes y cultura. La evaluación de la operación dependerá de que esas inversiones produzcan beneficios verificables y de que su financiación sea compatible con la sostenibilidad fiscal de la ciudad.
