BofA Securities modificó su recomendación sobre las acciones del sector minero europeo, pasando de una postura de “underweight” a “marketweight”. La firma argumentó que la corrección reciente del sector ha reducido significativamente el margen para nuevas caídas, según su escenario macroeconómico actual. Esta decisión se produce después de que las mineras europeas acumularan un rendimiento inferior al del mercado general en un 15% desde inicios de junio, tras haber superado al índice de referencia en un 65% entre junio de 2025 y junio de 2026.
Contracción de múltiplos como factor principal
El análisis de BofA destaca que la caída del sector obedeció casi exclusivamente a una contracción en los múltiplos de valoración. La relación precio-ganancias del sector minero frente al mercado pasó de una prima del 5% —máximo de diez años— a un descuento del 20%. Mientras tanto, las estimaciones de ganancias por acción a doce meses vista continuaron en ascenso relativo respecto al mercado. Esta divergencia entre múltiplos y beneficios subyacentes sugiere que el ajuste de precios ha sido más emocional que fundamental.
El repunte previo del cobre, que alcanzó un récord de 14.000 dólares por tonelada en mayo tras un avance del 55%, y su posterior retroceso del 10%, actuó como detonante de la corrección. Las mineras europeas, altamente expuestas a este metal, reflejaron de inmediato la volatilidad del commodity.

Exposición creciente al ciclo de la inteligencia artificial
El informe subraya que la minería se ha vuelto cada vez más sensible a los cambios de humor en torno a la inteligencia artificial. BofA describe al sector como un proveedor indirecto de “picos y palas” para el gasto de capital en IA, debido a la mayor demanda de cobre que implica la expansión de redes eléctricas y generación de energía. El sector figura entre los cuatro más correlacionados con los indicadores de gasto en IA, lo que lo expone a un riesgo elevado si las expectativas de inversión tecnológica se revisan a la baja.
Indicadores como el Nasdaq, el KOSPI coreano y el índice MSCI Europa de beneficiarios del gasto en IA han retrocedido recientemente por dudas sobre la sostenibilidad del incremento en capex. La minería ha seguido esa misma trayectoria, amplificando la corrección.
Revisión del contexto macroeconómico
BofA reconoce que mantuvo la recomendación de “underweight” antes de la caída porque consideraba que el sector sobreestimaba el alcance de una aceleración macroeconómica global y que las expectativas ligadas a la IA resultaban excesivamente optimistas. Sin embargo, las sorpresas macroeconómicas globales —medidas por el impulso del crecimiento— se han recuperado con más fuerza de lo previsto, impulsadas por el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y la consiguiente caída en el precio del petróleo.
Tras esta mejora, la minería se sitúa ahora por debajo de su relación histórica con las sorpresas macroeconómicas, cuando antes se encontraba por encima. Esta brecha ofrece un colchón adicional según la firma.
Perspectivas diferenciadas por horizonte temporal
La recomendación actual mantiene cautela sobre los grandes nombres del sector en el corto plazo, donde la volatilidad de los múltiplos y la sensibilidad al sentimiento de IA siguen presentes. Al mismo tiempo, BofA expresa optimismo para el mediano plazo, sustentado en la solidez de las estimaciones de beneficios y en la posición más atractiva de las valoraciones tras la corrección.
El cambio de postura refleja un ajuste táctico más que un giro estructural en la visión del sector. La firma no anticipa un repunte inmediato, pero considera que el riesgo de caídas adicionales se ha reducido de forma notable tras el ajuste de múltiplos observado en las últimas semanas.
