BBVA México cerró el primer semestre de 2026 con una utilidad neta de 56 mil 679 millones de pesos, lo que representa una disminución de 1.4 por ciento frente al mismo periodo del año anterior. La institución atribuyó el resultado principalmente a la actualización de sus modelos de riesgo crediticio aplicada desde enero. A pesar de la menor ganancia, el banco registró un aumento notable en su actividad crediticia al colocar más de 199 mil millones de pesos adicionales en financiamientos para familias, empresas y gobierno.
Expansión sostenida de la cartera crediticia
Al cierre de junio la cartera total de crédito alcanzó un saldo superior al billón y medio de pesos. El segmento de familias llegó a 973 mil millones, un crecimiento anual de 9.9 por ciento que incluyó tarjetas, préstamos personales, créditos automotrices e hipotecarios. El financiamiento a empresas y corporativos ascendió a 814 mil millones, con un avance de 12.4 por ciento. Las mipymes, por su parte, sumaron 165 mil millones, un incremento de 12.9 por ciento, mientras que el crédito al sector público alcanzó 192 mil millones de pesos.
Este dinamismo refleja una estrategia orientada a atender tanto a clientes tradicionales como a nuevos segmentos. Durante los primeros seis meses del año, 19 por ciento de las nuevas tarjetas de crédito se entregaron a personas sin historial bancario previo. En el caso de las mipymes, 9 por ciento de los créditos nuevos correspondieron a empresas que nunca habían accedido a financiamiento formal.

Actividad de originación y base de clientes
Entre enero y junio BBVA México originó 142 mil millones de pesos en nuevos créditos para mipymes, lo que significó un aumento de 10 por ciento respecto al primer semestre de 2025. En total, la institución atiende actualmente a 1.1 millones de pequeñas y medianas empresas. Durante el periodo emitió más de 1.5 millones de nuevas tarjetas de crédito, 1.4 millones de préstamos personales y de nómina, más de 15 mil 900 créditos hipotecarios y 79 mil créditos automotrices. Al sumar estas colocaciones, el banco llegó a 13.2 millones de acreditados y colocó tres millones de nuevos créditos en seis meses.
Depósitos y adopción digital
Los depósitos de clientes alcanzaron 3.2 billones de pesos, un incremento anual de 8.1 por ciento. En el ámbito digital, BBVA México reportó 28.3 millones de clientes que utilizan canales electrónicos, equivalentes al 82 por ciento de su base total. La aplicación móvil registró 25 millones de usuarios que realizaron operaciones sin costo, 1 mil 541 millones de transferencias y 25 millones de pagos de servicios. Además, 12.5 millones de clientes emplearon la función de Apartados para organizar sus ahorros. La institución incorporó una herramienta que permite consultar el score del Buró de Crédito a cerca de 10 millones de usuarios.
Indicadores de solidez y cambios en la dirección
Aunque el margen financiero creció 10.9 por ciento y las comisiones netas aumentaron 6.2 por ciento, la actualización de los modelos de riesgo provocó la caída en la utilidad. El banco mantuvo un índice de morosidad de 1.7 por ciento, por debajo del promedio del sistema, y un índice de capital total de 19.6 por ciento, superior a los requerimientos regulatorios. A partir del 1 de septiembre de 2026, José Luis Elechiguerra asumirá la dirección general, mientras que Eduardo Osuna Osuna pasará a presidir el Consejo de Administración. Estos ajustes se producen en un contexto de expansión crediticia que busca equilibrar rentabilidad y crecimiento en un entorno económico moderado.
El comportamiento de BBVA México ilustra la tensión habitual entre la constitución de provisiones preventivas y el impulso al financiamiento productivo. La menor utilidad contrasta con el mayor flujo de recursos hacia familias y empresas, lo que podría tener efectos positivos en el consumo y la inversión privada durante la segunda mitad del año. Al mismo tiempo, el énfasis en la inclusión de nuevos clientes plantea retos de seguimiento y gestión de riesgos que la institución deberá monitorear de cerca.
