En junio, las automotrices aplicaron subas que elevan el promedio anual de precios de vehículos 0 km al 22,6% en las diez marcas principales. Esta cifra queda 10,9 puntos por debajo del índice de precios al consumidor del 33,5% registrado en el mismo período, aunque la comparación se ve afectada por la llegada de nuevos modelos híbridos y eléctricos desde junio de 2025.

Las marcas que menos aumentaron fueron Jeep y Ram, con alzas de solo 4,1% y 6,3%, beneficiadas por la eliminación del impuesto interno. Ford y Nissan registraron incrementos cercanos al 15%, mientras que Volkswagen y Chevrolet se mantuvieron alrededor del 20%. Las tres firmas generalistas de Stellantis se acercaron más a la inflación: Fiat alcanzó el 31,8% y Peugeot el 33,2%, con Citroën liderando al 33,9%. Modelos como el Wrangler Rubicon y la Ranger Black incluso bajaron de precio, mientras que versiones como la Montana y el 5008 GT superaron el 40%.
Impacto de nuevos ingresos
La entrada de 241 versiones de 71 modelos, incluyendo híbridos y eléctricos, alteró el cálculo de precios al eliminar unidades discontinuadas. Esta renovación parcial explica por qué el aumento promedio se mantuvo contenido frente a la inflación, aunque la dispersión entre marcas revela estrategias distintas de ajuste y beneficio fiscal.
