ASF investiga fallas en admisión de la UNAM

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) inició una investigación formal sobre presuntas irregularidades administrativas en la contratación y operación de la plataforma digital utilizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para sus exámenes de ingreso 2026. El procedimiento se concentra en las fallas técnicas registradas durante las evaluaciones y en los costos adicionales derivados de la aplicación de un examen extraordinario de control.

Mediante el oficio UE-IAF/DGI-C/DIC/0109/2026, fechado el 14 de agosto y recibido por la Secretaría General de la UNAM el 17 de agosto, la Unidad Especializada en Investigación y Auditoría Forense notificó la apertura del Expediente de Presunta Responsabilidad Administrativa 055/2026. El documento fue dirigido al secretario general universitario, Javier de la Fuente Hernández.

Plazo para entregar 128 requerimientos

La UNAM deberá responder en un plazo improrrogable de 10 días hábiles a 128 requerimientos de información institucional, técnica y financiera. La documentación solicitada busca reconstruir la decisión de contratar a Territorium Life, S.A.P.I. de C.V., empresa responsable del software de supervisión y aplicación de los exámenes en línea.

La ASF requiere estudios de mercado, dictámenes técnicos, análisis institucionales y los elementos que llevaron a considerar a la empresa como la única alternativa viable. También solicita contratos, facturas, transferencias bancarias, conciliaciones de servicios y el detalle de los costos generados por la repetición o modificación de las evaluaciones.

El alcance de la indagatoria no se limita a la revisión del gasto. El órgano fiscalizador pretende conocer si la contratación tuvo sustento técnico suficiente, si las condiciones del servicio correspondieron con lo pagado por la Universidad y si los mecanismos de supervisión previstos funcionaron durante un proceso que involucra a miles de aspirantes.

Registros digitales bajo revisión

Entre los requerimientos más amplios se encuentra la entrega del total de los archivos multimedia de respaldo: registros de reconocimiento facial, audios ambientales, fotografías y capturas o videos de pantalla de las personas aspirantes evaluadas. Asimismo, la Universidad deberá proporcionar las bitácoras del navegador seguro Lockdown Browser y las bases de datos transaccionales relacionadas con cada aplicación.

La ASF pidió una base de datos nativa y procesable que permita vincular, mediante un identificador común, el registro de cada aspirante con su habilitación, fecha programada, examen realizado, resultado, alertas, incidencias, evidencia de supervisión, determinación sobre la validez de la prueba, servicio reportado por el proveedor, factura y pago efectuado.

La exigencia de conservar y entregar esos vínculos documentales apunta a revisar la cadena de custodia digital: desde la identificación del aspirante hasta la validación final del examen y la comprobación del servicio facturado. En un esquema de evaluación remota, la integridad de esos registros resulta central para distinguir entre una falla tecnológica, una alerta de conducta irregular o un problema de trazabilidad administrativa.

Fallas y examen de control

Según el oficio, los errores técnicos produjeron resultados estadísticamente atípicos durante las jornadas de evaluación. Esa situación llevó a la UNAM a implementar un examen de control extraordinario, medida que modificó la planeación operativa y elevó los costos presupuestales inicialmente previstos.

La auditoría deberá determinar si las alertas por conductas no permitidas operaron de manera adecuada, si las incidencias fueron atendidas con criterios consistentes y qué impacto económico tuvo la respuesta institucional. El resultado de la investigación no establece por sí mismo responsabilidades, pero puede derivar en observaciones, acciones administrativas o procedimientos posteriores si se identifican incumplimientos.

La investigación fue iniciada de oficio y, de acuerdo con la información disponible, también fue solicitada por la propia Universidad. Esa coincidencia permite que la revisión combine el control externo de la ASF con el interés institucional de documentar las causas de las fallas y las decisiones adoptadas para preservar la continuidad del proceso de admisión.

Observación en la reposición

Personal de la ASF acudió a las sedes de la UNAM donde se realizó el examen de reposición y participó como observador. La presencia fue acordada con la Universidad y tuvo como objetivo constatar directamente las capacidades técnicas y logísticas aplicadas en la nueva jornada.

La revisión ocurre en uno de los procesos universitarios de mayor relevancia pública del país. Además de establecer la regularidad de la contratación, el expediente pondrá a prueba la capacidad de la UNAM para acreditar que las decisiones tecnológicas, financieras y operativas tomadas ante las fallas protegieron condiciones equitativas para las personas aspirantes.

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