La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) prevé solicitar un aumento de 8% en el presupuesto de 2027, con el objetivo de empezar a atender un déficit acumulado que, según sus cálculos, ya supera los 50 mil millones de pesos. La petición busca romper la dinámica de incrementos limitados a la inflación registrada al inicio de cada año.

El anuncio fue realizado por Luis Armando González Placencia, secretario general de la ANUIES, después de reunirse con la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Explicó que las universidades han recibido durante varios años aumentos vinculados únicamente a la inflación, pero ese parámetro cambia a lo largo del ejercicio y deja faltantes para las instituciones.
“Las cuentas que tenemos en ANUIES ya rebasan los 50 mil millones de pesos en todo este periodo”, señaló González Placencia. De acuerdo con el dirigente, el rezago ha limitado la capacidad de las universidades para ampliar la matrícula y cubrir necesidades operativas, entre ellas la contratación de profesores, la modernización de equipos y el mantenimiento de instalaciones.
La solicitud busca modificar la inercia presupuestal
La ANUIES no plantea resolver el faltante en una sola asignación presupuestal. Su propósito inmediato, indicó su secretario general, es dejar atrás el esquema bajo el cual las instituciones reciben solamente el ajuste inflacionario inicial y, a partir de ello, recuperar gradualmente los recursos pendientes, con atención particular a los problemas de cobertura educativa.
González Placencia advirtió que, si no cambia esa dinámica, las universidades podrían entrar en un ciclo de deterioro. Su planteamiento se presentó en un encuentro en el que también fueron entregados los Estados Financieros Auditados y los Informes de Avances Académicos 2025 de las Universidades Públicas Estatales.
La ASF descarta similitudes con “La estafa maestra”
Durante la misma reunión, el titular de la ASF, Aureliano Hernández Palacios Cardel, afirmó que el manejo presupuestal observado en las universidades en los últimos años no se asemeja al esquema de desvío de recursos conocido como “La estafa maestra”. Dijo que se trata de una práctica que no se ha repetido durante las auditorías recientes a las universidades autónomas.
El auditor calificó ese caso como un ejemplo de lo que no debe hacerse, pero sostuvo que el comportamiento de las instituciones auditadas no guarda similitud con las irregularidades detectadas entonces por la ASF. La declaración ocurrió ante integrantes de la Comisión de Vigilancia y representantes de la ANUIES.
Hernández Palacios Cardel añadió que la ASF ya trabaja en las auditorías que integrarán el segundo informe de resultados de la Cuenta Pública 2025. Explicó que la institución modificó procedimientos y reglamentación interna para aplicar nuevas metodologías, procesos de investigación más profundos y facultades otorgadas por el Congreso de la Unión. Algunos resultados serán presentados posteriormente, mientras que la mayoría se prevé para febrero.
