Miami-Dade inició el ciclo escolar con 15.094 alumnos menos en sus escuelas públicas tradicionales y, por primera vez, también registró una caída en la matrícula de las escuelas chárter. Los datos del distrito, correspondientes al 13 de agosto, sitúan la inscripción de los planteles administrados directamente por el condado en 215.078 estudiantes, frente a los 230.172 del año pasado. Las chárter pasaron de 86.913 a 85.473 alumnos. El descenso llega antes del conteo oficial de octubre, que será determinante para los recursos estatales del año.
La reducción en la red tradicional superó las previsiones internas. El portavoz de Miami-Dade County Public Schools, Elmo Lugo, indicó que la matrícula quedó 5.333 estudiantes por debajo de lo esperado. El distrito ya contemplaba un ajuste al preparar su presupuesto, pero las cifras iniciales obligan a revisar los planes operativos de las escuelas bajo su gestión directa.

El primer descenso de las chárter
La baja de 1.440 estudiantes en las chárter añade un elemento distinto a los ciclos anteriores. Ese sector, que recibe financiación estatal directa por alumno y puede ser operado por entidades con o sin fines de lucro, no había registrado un descenso anual de matrícula. Hasta ahora, su crecimiento podía compensar parcialmente la pérdida de alumnos de las escuelas tradicionales; esta vez, ambos segmentos del sistema público comenzaron el curso con menos inscritos.
Lugo atribuyó el retroceso a tres factores: una menor tasa de natalidad, cambios en los patrones migratorios y el alto costo de vida en el sur de Florida. Según el vocero, esas condiciones afectaron la matrícula de todo el distrito, incluidas las chárter, al compararla con el mismo período del curso 2025-26. M-DCPS anunció que buscará recuperar familias con campañas enfocadas en programas especializados y trayectorias profesionales.
El ajuste ya alcanzó a los planteles
La pérdida de estudiantes ya tuvo consecuencias en la infraestructura escolar. Miami-Dade cerró recientemente nueve planteles debido a las dificultades financieras asociadas a la caída de matrícula. El superintendente José Dotres y su sucesor designado, el superintendente de la Región Sur Rafael Villalobos, han advertido que podrían ser necesarios más cierres o fusiones.
El Comité de Límites de Asistencia del distrito publicó una lista de escuelas que están bajo evaluación para un posible cierre. No precisó plazos ni criterios definitivos de selección. La presión se explica por el modelo estatal de financiación: cada estudiante matriculado representa recursos para el presupuesto escolar, por lo que una disminución de inscripción reduce directamente los fondos disponibles.
Octubre definirá la cifra de financiación
La matrícula de agosto todavía no fija la asignación estatal. El primer conteo oficial para ese cálculo se realizará en octubre, lo que deja al distrito algunas semanas para intentar elevar sus registros. El antecedente más reciente muestra que el año pasado las escuelas tradicionales llegaron en octubre a 234.224 alumnos, alrededor de 4.000 más que en el primer día de clases, mientras las chárter alcanzaron 86.885 estudiantes.
Para febrero, esas cifras volvieron a bajar: 232.428 alumnos en las escuelas tradicionales y 86.767 en las chárter, con un total de 319.195 estudiantes en el sistema público. El distrito espera una recuperación parcial en octubre, aunque el inicio de este ciclo parte de un nivel considerablemente menor. En paralelo, los colegios privados del sur de Florida, incluidos los católicos que reciben mayoritariamente vales estatales, cerraron su inscripción con cifras récord tras años de crecimiento que se intensificaron desde la ampliación del programa de vales en 2023.
