La cobranza mediante transferencias SPEI cobra relevancia entre bancos, Sofipos y otras entidades financieras, mientras el aumento de la cartera vencida obliga al sector a buscar procesos más eficientes para identificar, conciliar y aplicar los pagos con mayor rapidez. Monato, plataforma de cobros, señaló que la trazabilidad de las operaciones se vuelve especialmente importante cuando las instituciones administran grandes volúmenes de cuentas.
El deterioro más reciente reportado por el Banco de México corresponde al cierre de mayo de 2026. En ese momento, la cartera vencida del crédito bancario al consumo llegó a 64,133 millones de pesos, lo que representó un incremento anual de 32.9% en términos reales. El crecimiento de los saldos vencidos elevó la presión sobre las áreas encargadas de recuperar recursos y dar seguimiento a los compromisos pendientes.

La cartera vencida aumentó en varios segmentos del financiamiento al consumo. En las tarjetas de crédito alcanzó 25,282 millones de pesos; en los créditos personales se ubicó en 15,756 millones, mientras que los créditos de nómina registraron 12,992 millones. Estas cifras forman parte del contexto en el que las entidades revisan la forma en que reciben y procesan los pagos de sus clientes.
Con el crecimiento de los atrasos, la infraestructura de cobranza adquiere una función operativa más relevante. Para una institución financiera, no basta con recibir un depósito: también necesita determinar quién realizó la transferencia, a qué crédito corresponde y en qué momento fueron recibidos los recursos. La identificación oportuna permite vincular el pago con la cuenta correcta y facilita la conciliación de las operaciones.
Los pagos vía SPEI pueden integrarse a este proceso porque permiten recibir transferencias electrónicas acompañadas de información útil para su identificación y conciliación. Según Monato, esta capacidad resulta relevante en esquemas de cobranza con numerosas transacciones, donde el seguimiento manual puede dificultar la aplicación de los recursos y retrasar la actualización de las cuentas.
“No puedes gestionar lo que no puedes ver. La trazabilidad de cada transacción es clave para que las empresas puedan conciliar y actuar oportunamente”, afirmó Arturo Chernovetzky, director comercial de Monato. La declaración ubica la visibilidad de cada movimiento como un elemento central para coordinar la recepción de pagos con las tareas posteriores de conciliación y gestión de cartera.
La automatización aparece como otro frente de trabajo para las instituciones que administran cuentas por cobrar. Datos de PYMNTS Intelligence citados por Monato indican que 83% de las empresas todavía no ha automatizado completamente estos procesos. La misma referencia señala que la automatización puede reducir entre 15 y 25% los días de ventas pendientes de cobro.
En las entidades financieras, estas herramientas pueden emplearse para dar seguimiento a los pagos, identificar cuentas con atrasos y disminuir las tareas manuales relacionadas con la conciliación y la aplicación de recursos. El avance de la cartera vencida y la necesidad de procesar más información colocan así la recepción trazable de transferencias y la automatización dentro de las opciones consideradas para fortalecer la cobranza.
