Analistas elevan a 1.2% el PIB de México en 2026

Los analistas privados mejoraron ligeramente su previsión de crecimiento para la economía mexicana en 2026, aunque mantuvieron una perspectiva más débil que la planteada por el Gobierno. La proyección mediana del producto interno bruto (PIB) pasó de 1.1% a 1.2% en la más reciente Encuesta de Expectativas de Citi México, difundida este miércoles.

El sondeo reúne las estimaciones de 35 grupos de análisis pertenecientes a bancos, casas de bolsa y otros participantes del mercado. Aunque el ajuste refleja una percepción algo más favorable sobre la actividad económica, la previsión central continúa por debajo del rango oficial, ubicado entre 1.8% y 2.8% para este año.

La diferencia entre ambas referencias muestra que el sector privado sigue anticipando un ritmo de expansión moderado. Incluso el pronóstico más optimista recogido por la encuesta, de 1.6%, corresponde a Bankaool y permanece por debajo del límite inferior de la meta gubernamental. En el extremo contrario, Signum Research calcula un crecimiento de apenas 0.5%.

Una mejora limitada frente a la meta oficial

El incremento de una décima en la previsión mediana no implica un cambio sustancial en el diagnóstico de los especialistas. La encuesta sugiere más bien una corrección marginal respecto de la medición anterior, después de que los analistas reevaluaran sus expectativas para el conjunto del año. El rango de pronósticos, de 0.5% a 1.6%, evidencia además una elevada dispersión entre las instituciones consultadas.

Para 2027, los participantes mantuvieron su estimación de crecimiento en 1.8%, sin cambios frente al sondeo previo. La cifra también se ubica por debajo del intervalo oficial, que va de 1.9% a 2.9%. La persistencia de esta brecha apunta a que los analistas no esperan una aceleración suficientemente fuerte de la economía en el corto plazo, aun cuando prevén una recuperación gradual frente a 2026.

La cautela del mercado puede leerse en relación con otros indicadores de actividad. La inversión en México aumentó 1.1% en mayo y mantuvo una tendencia al alza, pero ese avance todavía no se traduce, en las previsiones privadas, en una expansión capaz de acercar el crecimiento anual a las metas oficiales. La inversión, el consumo y la evolución de la demanda externa serán determinantes para saber si la economía puede superar las estimaciones actuales.

El mercado no anticipa cambios inmediatos en las tasas

La encuesta también refleja una postura prudente respecto de la política monetaria. La mayoría de los participantes no espera cambios en la tasa de referencia en el corto plazo. De los 35 analistas consultados, siete consideran que el próximo movimiento sería un incremento, mientras que seis prevén un recorte más adelante. El resto no anticipa modificaciones inmediatas.

La proyección mediana para la tasa de política monetaria al cierre de 2026 permaneció en 6.5%, con estimaciones individuales que van de 6.25% a 6.5%. Para finales de 2027, la mediana también se mantuvo en 6.5%, aunque el rango de respuestas es considerablemente más amplio: entre 5.75% y 7.25%.

La amplitud de ese intervalo para 2027 refleja la incertidumbre sobre la trayectoria de la inflación y sobre las decisiones que pueda tomar el banco central en los próximos trimestres. Mientras algunos analistas todavía contemplan la posibilidad de tasas más elevadas, otros ven espacio para una reducción gradual si las presiones sobre los precios disminuyen de forma sostenida.

Inflación: menor previsión, pero aún sobre el objetivo

Las expectativas de precios mostraron una mejora moderada en el horizonte de mediano plazo. Para julio, los analistas proyectaron una inflación general de 0.04% y una inflación subyacente de 0.22%. La primera recoge el comportamiento de todos los bienes y servicios, mientras que la segunda excluye los componentes más volátiles y suele ser un indicador relevante para evaluar la persistencia de las presiones inflacionarias.

La previsión mediana de inflación general para el cierre de 2026 descendió a 4.02%, desde 4.09% en la encuesta publicada quince días antes. En el caso de la inflación subyacente, la estimación bajó a 4%, frente al 4.1% anterior. Aunque el ajuste es favorable, ambas previsiones permanecen por encima del objetivo permanente de 3% del Banco de México, con un intervalo de variabilidad de un punto porcentual.

Para finales de 2027, los analistas mantuvieron en 3.8% sus previsiones tanto para la inflación general como para la subyacente. Esto indica que el mercado espera una desinflación lenta, con avances insuficientes para regresar rápidamente al centro del objetivo. Esa expectativa ayuda a explicar la cautela respecto de posibles recortes de tasas y limita el margen para una relajación monetaria agresiva.

El peso mantiene una perspectiva estable

En el mercado cambiario, los especialistas conservaron sin cambios su pronóstico mediano para el peso mexicano. La expectativa es que la moneda cierre 2026 en 17.9 unidades por dólar, con estimaciones que oscilan entre 17 y 19.03 pesos por dólar. La estabilidad de la mediana sugiere que, por ahora, los participantes no anticipan una depreciación o apreciación pronunciada frente a la previsión anterior.

Para finales de 2027, la proyección mediana se ubicó en 18.5 pesos por dólar, dentro de un rango de 17.4 a 19.96 unidades. La amplitud de las respuestas muestra que el tipo de cambio continúa expuesto a factores externos, entre ellos las condiciones financieras internacionales, la fortaleza del dólar y la evolución de los flujos de inversión.

En conjunto, la encuesta describe una economía con una mejora marginal en las expectativas de crecimiento, pero todavía condicionada por una inflación superior al objetivo, tasas de interés elevadas y un escenario cambiario sujeto a riesgos. El aumento de la previsión del PIB a 1.2% constituye una señal positiva, aunque no modifica la visión predominante de una expansión contenida durante 2026 y de una recuperación gradual en 2027.

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