Brecha de acceso
Alquilar un piso en Córdoba ya obliga a destinar el 25% de los ingresos netos del hogar, diez puntos más que la compra con hipoteca, situada en el 15%, según idealista con datos del segundo trimestre de 2026. La distancia entre ambas fórmulas no es solo estadística: revela que el alquiler sigue penalizando más la economía familiar, pese a que la ciudad todavía queda por debajo del umbral del 30% que los expertos consideran razonable.

El dato sitúa a Córdoba seis puntos por debajo de la media española en alquiler, donde el esfuerzo escala al 39%, y muy lejos de plazas tensionadas como Palma, Málaga o Madrid. En compra, la ciudad también respira mejor que el conjunto del país, que marca un 29%. La lectura es clara: el acceso a la vivienda sigue encarecido, pero en Córdoba la presión se concentra más en el alquiler que en la hipoteca, una señal de mercado que favorece relativamente la compra frente a una oferta arrendaticia aún estrecha.
