Al cierre de julio, el gobierno de Claudia Sheinbaum ejerció un gasto público de 5 billones 742 mil 425 millones de pesos, 3.5% más en términos reales que en el mismo periodo del año anterior. El avance se registró pese a un subejercicio de 438 mil 703 millones de pesos, es decir, se gastó menos de lo previsto en el programa, y a que los ingresos públicos aumentaron apenas 0.9% anual.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que los principales balances fiscales obtuvieron resultados mejores a los previstos en el programa. Según la dependencia encabezada por Édgar Amador Zamora, el desempeño se mantiene en línea con las metas anuales aprobadas por el Congreso y con la reducción gradual del déficit presupuestario.

Entre enero y julio, el gasto programable, destinado a proveer bienes y servicios a la población, concentró la mayor parte de los recursos ejercidos. Este rubro sumó 4.03 billones de pesos, con un crecimiento anual de 5.4%; sin embargo, también acumuló un subejercicio de 294 mil 72 millones de pesos frente a lo calendarizado.
Dentro del gasto programable, Hacienda destacó el incremento de 9.2% real anual en los recursos dirigidos al desarrollo social. La cifra superó el promedio de 2.6% registrado durante la década previa. Los rubros con mayores aumentos fueron salud, con 15.1%; educación, con 8.4%; protección social, con 7.9%, y vivienda, con 6%.
El comportamiento fue distinto entre los componentes del presupuesto. Los ramos autónomos redujeron su gasto 13.5% anual, mientras los ramos administrativos crecieron 8.8% y los ramos generales avanzaron 5.9%. Por su parte, el gasto de organismos de control presupuestario directo, como el IMSS y el ISSSTE, aumentó 9.1% anual.
En contraste, los recursos ejercidos por Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad disminuyeron 8.7% respecto de enero a julio del año pasado. El gasto no programable, sin considerar el costo financiero de la deuda, alcanzó 943 mil 382 millones de pesos: fue 2.7% superior en términos anuales, pero quedó 29 mil 823 millones por debajo de lo proyectado.
El costo financiero de la deuda cerró el periodo en 759 mil 369 millones de pesos, una baja real anual de 4.9% y un nivel 115 mil millones de pesos inferior al programado. Hacienda atribuyó ese resultado a la apreciación cambiaria y a la estrategia de manejo de pasivos orientada a optimizar el perfil de vencimientos y conservar condiciones favorables de financiamiento.
