El cierre de agosto dejó un contraste entre los mercados de Estados Unidos y México. El Nasdaq avanzó 3.9% durante el mes, el S&P 500 ganó 2.6% y el Dow Jones subió 1.3%, apoyados por los resultados corporativos del segundo trimestre de 2026 y el impulso de las empresas vinculadas con inteligencia artificial. En México, el S&P/BMV IPC terminó con una caída de 0.3% medida en dólares y de 2.3% en pesos, en un mes en el que el peso mexicano ganó 2% frente al dólar.

Los reportes del segundo trimestre sostuvieron el avance
Durante agosto, el ánimo de los inversionistas mejoró conforme avanzó la temporada de resultados empresariales. Varias compañías mostraron utilidades más resistentes de lo previsto, lo que ayudó a mantener la demanda por acciones estadounidenses. El mercado concentró una parte importante de esa atención en el sector tecnológico, donde la inteligencia artificial siguió siendo uno de los principales motores de las cotizaciones.
Nvidia destacó dentro de ese proceso tras reportar un crecimiento sólido de sus ingresos y confirmar una demanda sostenida por infraestructura de inteligencia artificial. Sus cifras reforzaron el optimismo sobre las compañías expuestas a esa tecnología y contribuyeron al desempeño mensual del Nasdaq. La mayor estabilidad observada en las utilidades del S&P 500 también se mantuvo como un elemento relevante, pese a los cuestionamientos que persisten sobre las valuaciones asociadas a la inteligencia artificial.
Jackson Hole elevó la atención sobre la Fed
Hacia el cierre del mes, el foco pasó de los balances corporativos a las señales de política monetaria de Estados Unidos. La reunión de Jackson Hole y las perspectivas para la Reserva Federal concentraron la atención de los participantes del mercado. Al mismo tiempo, las tensiones comerciales y el repunte de los bonos generaron episodios de volatilidad, sin impedir que los principales índices estadounidenses conservaran ganancias mensuales.
La evolución de las tasas de interés en Estados Unidos incidió también en el entorno para los activos mexicanos. Las tasas elevadas presionaron el apetito por riesgo, mientras la incertidumbre comercial entre México y su principal socio económico añadió cautela al mercado local. El índice accionario mexicano no logró acompañar los avances observados en Wall Street.
El mercado mexicano registró resultados divididos
Además del entorno externo, el S&P/BMV IPC enfrentó toma de utilidades después de máximos previos y una temporada de reportes corporativos mixtos. Algunos sectores defensivos y exportadores mostraron resiliencia, pero no alcanzaron para revertir el resultado del índice. Entre las emisoras con mejores rendimientos estuvieron MFRISCO, con un alza de 47.7%; AXTEL, con 27.8%; GMEXICO y PE&OLES, ambas con 13.4%.
También avanzaron SIGMAF, HOTEL, NEMAK y GENTERA, con rendimientos de 5.7%, 5.4%, 4.5% y 1.6%, respectivamente. El desempeño de estas empresas fue respaldado por expectativas operativas más favorables hacia la segunda mitad del año, valuaciones atractivas tras periodos de rezago relativo y, en algunos casos, una exposición geográfica diversificada.
Las bajas se concentraron en emisoras sensibles al entorno
En sentido contrario, VITRO encabezó las pérdidas de agosto con un ajuste de 26.5%, seguida por VOLAR, con una baja de 18.1%, y ORBIA, con 13.1%. AMX descendió 11.1%, MEGA cayó 10.8%, CEMEX retrocedió 10.7% y LAB perdió 10.1%. ASUR, OMA y SORIANA registraron bajas de 9.1%, 9.0% y 8.6%.
Para estas emisoras pesaron las expectativas débiles hacia el cierre de 2026, una mayor sensibilidad a la volatilidad cambiaria, la exposición a sectores sujetos a posibles modificaciones regulatorias y menores niveles de rentabilidad. En los próximos meses, la atención del mercado seguirá sobre el crecimiento global, los cambios en la narrativa monetaria estadounidense tras el discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole, las tensiones en Medio Oriente y la relación comercial entre Estados Unidos y China.
